Acaba de concluir el 3er Forum del BRI, Belt Road Initiative, “La nueva ruta de la seda china”, que tuvo lugar en Pekín con la participación de más de 4.000 representantes de 140 naciones e instituciones, mayormente de los países en vías de desarrollo Global South, incluyendo hasta a los Talibanes de Afganistán. Tuvo como invitado estrella al discurso de Putin, y el cierre del presidente chino Xi Jinping enfatizó en su mensaje de cierre que: -“si las cosas le van bien a China, el Mundo puede ir mejor”. Pura filosofía china.
En la década de vida del proyecto, se han fraguado muchas obras con éxito, al igual que fracasado en varias otras. Pakistán es un claro ejemplo de la inversión y desarrollo local acaecido en los últimos años. El tren de Mombassa a Nairobi parece una mejora en la movilidad en Kenia, pero hay que acabarlo. La autopista de Montenegro mejora el tránsito existente con la antigua carretera. La conectividad con de China con Indochina o Asia Menor parecen haber mejorado el flujo comercial notablemente. Igualmente, la mega central eléctrica en la Patagonia puede significar una fuente primaria del suministro energético en la región. Se ha acordado con el gobierno argentino que será financiada en Yuans (RMS, moneda china) en lugar de dólares americanos. El BRI incluye un plan de conversión de monedas a Yuanes, lo cual supone un balón de oxígeno financiero para muchos países, que pueden cambiar los Yuanes por Dólares con mayor facilidad que con sus propias monedas. Hay una cuarentena de países afiliados a este plan de conversión de Yuanes. Volviendo a la inversión en Argentina, está por ver si sale electo Milei en las cercanas elecciones generales, y qué hacemos con la pretendida dolarización de su economía.
Como si el mundo no fuera con los participantes en la nueva ruta de la seda, el mismo Xi ha anunciado la inyección de billones de Yuans en los diversos corredores que comprende el BRI, sin importar que la economía china está seriamente tocada y veremos si el Yuan puede competir con el Dólar en la financiación internacional de proyectos, inversión e infraestructuras de los corredores. Ahora con el conflicto armado en Israel, el IMEC, corredor Indoeuropeo, recién anunciado a bombo y platillo en la última reunión del G20 en India, lo tiene más complicado para implementarse en el corto plazo deseado. Esto supone un freno a las aspiraciones de India para alcanzar el desarrollo comercial, que signifique el sorpasso internacional sobre China. Disponer de corredores propios para llegar a los mercados destino a depender de los corredores chinos del BRI, no tendría nada que ver, pero está por ver cómo se desarrollan los acontecimientos por la zona.
El BRI se ideó como una serie de corredores logísticos para facilitar y promover la logística y comercio con China, pero a lo largo de esta década ha significado una cooperación hacia países del Sur Global para construir infraestructuras en esos países necesitados, construyéndose centrales eléctricas, carreteras, servicios ferroviarios, presas, oleoductos, y edificios de uso civil (o militar), financiando esta cooperación con Yuanes de bancos chinos y con empresas chinas al cargo de las obras. Se ayuda, colabora y construye, pero nada es gratis, eso sí, Xi Jinping dio facilidades de pago, años de carencia e intereses cero o sujetos al IPC. Ahora, tras los años de carencia, los países receptores de la ayuda del BRI no pueden afrontar los pagos de la deuda, lo cual deriva en la Diplomacia de la trampa de deuda, quedando atrapados financieramente en las redes de la banca china, como Pakistán, Sri Lanka o Zambia entre otros. No es de extrañar que todos los países receptores de la ayuda del BRI tienen interés geoestratégico, o disponen de recursos naturales, agua y tierras cultivables, todo muy del interés del gobierno central chino… por contraprestación la calidad de las obras, son MADE IN CHINA…
La pregunta es porqué le llaman 3er fórum anual del Belt and Road Initiative, si llevan desde 2013, ¿no debería ser el 10º fórum? Quizás sea cosa del COVID-19 ese…





