La Autoridad Portuaria de Castellón ha definido su hoja de ruta hasta el 2030 con tres ejes fundamentales: la especialización en energías renovables, la polivalencia de sus infraestructuras y un marco de estabilidad laboral sin precedentes. Todo ello apoyado en una inversión público-privada que asciende a 740 millones de euros hasta el 2029, de los que 540 proceden del sector privado.
El presidente de la Autoridad Portuaria de Castellón, Rubén Ibáñez, ha señalado que «por cada euro público que invierte el puerto, el sector privado está apostando con fuerza, lo que demuestra la rentabilidad y el atractivo de Castellón”.
El grueso de este capital se concentrará en la dársena sur, donde el desarrollo del hub de eólica marina flotante y la culminación del millón de metros cuadrados de nuevo suelo —del cual el 75% ya está comprometido— atraerán proyectos tecnológicos y energéticos de primer nivel. La iniciativa busca atraer inversiones de alto valor añadido y convertir a PortCastelló en un nodo logístico esencial para el ensamblaje y mantenimiento de plataformas eólicas.
Polivalencia y Optimización de Espacios
Además, el Plan Estratégico contempla una ambiciosa reorganización de los espacios comerciales, la aprobación de la polivalencia de sus terminales, y un acuerdo histórico entre estibadores y terminales, fruto de un compromiso firme de la comunidad portuaria.
Este pacto, avalado por el comité de empresa del Centro Portuario de Empleo, reduce significativamente los costes operativos y mejora la flexibilidad en las jornadas y da estabilidad. Según el presidente de la Autoridad Portuaria, estamos construyendo un puerto que no solo es más grande, sino que es mucho más eficiente y barato para las empresas que deciden instalarse aquí», ha concluido el presidente.






