Gobierno de Canarias, Cabildo de Tenerife y Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, son miembros de dicho órgano representativo que apoyó por unanimidad el procedimiento para el derribo en septiembre de 2025.
El Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, reunido hoy de forma extraordinaria bajo la presidencia de su titular Pedro Suárez, ha acordado suspender temporalmente el expediente de derribo del silo de grano del puerto tinerfeño tras el anuncio del Ministerio de Cultura relativo a la incoación de expediente para su posible declaración como Bien de Interés Cultural (BIC).
En palabras de Suárez, “dicho acuerdo responde a un criterio de prudencia jurídica ante la eventual protección patrimonial del inmueble, lo que obliga a suspender temporalmente cualquier actuación prevista”.
Profundizando en el acuerdo del máximo órgano de representación portuario, Pedro Suarez indicó que se acordó asimismo “la realización de un informe de valor patrimonial del inmueble con el objetivo de determinar su posible relevancia histórica, arquitectónica o cultural, e instar a las distintas administraciones que se han manifestado a favor de su protección a incoar los correspondientes expedientes de protección del inmueble.”

Suárez recordó que fue en la sesión del Consejo de Administración de septiembre de 2025 cuando por unanimidad de sus miembros, entre los que se encuentran el Gobierno de Canarias, el Cabildo de Tenerife y la corporación capitalina, las mismas entidades que ahora reclaman su protección, se acordó iniciar el procedimiento para el derribo del silo de grano con el objetivo de liberar espacio industrial en el puerto de Tenerife, concretamente en la Dársena del Este.
Y es que la parcela donde se alza esta estructura, sin actividad desde más de treinta años y actualmente sin cualquier tipo de catalogación o protección patrimonial, tiene únicamente uso industrial de acuerdo con el Plan Especial del puerto, y acoge tráficos portuarios como los contenedores, la reparación naval, depósitos de combustible, áridos e industria química entre otros.
En este sentido, es una dársena especialmente tensionada que también ha empezado a acoger la operativa de tráfico rodado de la línea de Balearia procedente de la península que se desarrollaba en la Dársena de Anaga del puerto de Tenerife, iniciativa que ha reducido de manera importante los ruidos en dicha dársena en horario nocturno.
Pedro Suárez reiteró el perfil negociador y transparente de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife y su actuación siempre conforme a la legalidad vigente, sentenciando que, en los seis consejos de administración celebrados tras el inicio del expediente de derribo, ninguno de sus miembros manifestó interés alguno por retomar y analizar el procedimiento iniciado en septiembre del año pasado.





