Personal funcionario de las Dependencias de Agricultura y Pesca y de Sanidad y Política Social, junto a responsables de SOIVRE, imparten el curso. A él asisten profesionales del personal destinado de Guardia Civil en los controles en frontera en el Puerto de Bilbao.
La Subdelegación del Gobierno en Bizkaia llevó a cabo ayer, en colaboración con la Autoridad Portuaria de Bilbao, una jornada de formación sobre control de equipajes personales y mascotas procedentes de terceros países en el Puerto de Bilbao.
Personal funcionario de las Dependencias de Agricultura y Pesca y de Sanidad y Política Social, junto a responsables de SOIVRE, imparten el curso. A él asisten profesionales del personal destinado de Guardia Civil en los controles en frontera en el Puerto de Bilbao.
Protección frente a riesgos sanitarios y medioambientales
La jornada, que tuvo lugar ayer en el salón de actos de la Autoridad Portuaria de Bilbao, incide en la necesidad de poner en valor estos controles, “esenciales -según explicó el subdelegado del Gobierno en Bizkaia, Carlos García Buendía- para protegernos a todos”. “Son una medida preventiva imprescindible, en la que los inspectores y personal de control en frontera cumplen un papel clave, combinando conocimiento técnico, responsabilidad y vocación de servicio público, actuando como primera barrera frente a riesgos sanitaros y orientando a los viajeros”.
Los viajes a otros países traen consigo a menudo el movimiento de alimentos, plantas o animales de compañía que pueden suponer un riesgo en el país de entrada sin controles adecuados. El examen de equipajes y mascotas de los viajeros a su llegada al Puerto de Bilbao, y por ende, al País Vasco y la Unión Europea, resultan de suma importancia.
Por un lado, los controles de equipajes pueden detectar productos potenciales de provocar o transmitir enfermedades o plagas en personas, agricultura o ganadería, y dañar la seguridad sanitaria y/o productiva.
Por otro lado, los controles de mascotas de los viajeros garantizan que perros, gatos, aves u otros animales viajen en condiciones seguras y cumplan los requisitos sanitarios necesarios. De este modo, se protege la salud de personas y animales, evitando riesgos y protegiendo la salud pública, evitando la entrada de enfermedades como la rabia, por ejemplo, así como protegiendo el medio ambiente y los recursos del país.





