Las principales organizaciones internacionales del transporte marítimo han emitido un comunicado conjunto para apoyar el papel de la Organización Marítima Internacional (OMI) como regulador global del sector. En el mismo, instan además a los Estados miembros a acordar una vía de avance para desarrollar e implantar con éxito las futuras normas internacionales de la OMI sobre reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) del transporte marítimo.
La declaración, firmada por BIMCO, CLIA, ICS, INTERCARGO, INTERFERRY, INTERTANKO y WSC, se ha publicado antes de la 84ª sesión del Comité de Protección del Medio Marino (MEPC 84), que se celebrará en Londres del 27 de abril al 1 de mayo de 2026.
Tras el aplazamiento, en octubre de 2025, de la adopción de las nuevas normas de la OMI sobre emisiones de GEI, las organizaciones subrayan la “importancia de que los Estados miembros acuerden una vía de avance”. El comunicado destaca que la OMI ha demostrado reiteradamente su capacidad para aprobar normas esenciales para la seguridad y protección del transporte marítimo internacional y para la protección del medio marino. Añade asimismo que el sector mantiene su compromiso con la Estrategia de la OMI de 2023 para la reducción de las emisiones de GEI procedentes de los buques y recuerda que ya ha invertido y comprometido miles de millones de dólares en pruebas e implantación de combustibles alternativos y tecnologías innovadoras.
Las organizaciones firmantes defienden que las futuras medidas sean “prácticas y eficaces, de aplicación uniforme a escala mundial”, y “advierten frente a la proliferación de regímenes regionales o nacionales de descarbonización”. A su juicio, esa fragmentación podría traducirse en penalizaciones dobles o múltiples para los buques por unas mismas emisiones de GEI. Por ello, animan a los Estados miembros a considerar todas las opciones disponibles para alcanzar un acuerdo global.
La declaración añade que los trabajos ya en curso sobre evaluación del ciclo de vida de los combustibles y sobre sistemas de certificación deben proporcionar la base técnica y la claridad necesarias antes de adoptar nuevas medidas. También subraya que debe distinguirse entre los aspectos que conviene incorporar a reglamentos obligatorios y aquellos que pueden desarrollarse mediante directrices de la OMI. Asimismo, defiende que la toma de decisiones se base en datos y mantenga la neutralidad tecnológica y respecto al combustible, teniendo en cuenta la disponibilidad y la seguridad de las alternativas. En esa línea, reclama que las medidas preserven la viabilidad de combustibles de transición, como el GNL, el GLP y determinadas mezclas sostenibles de biocombustibles, así como de otros combustibles alternativos y tecnologías emergentes.
Por último, las organizaciones sostienen que la OMI debe aportar la certidumbre regulatoria global que necesita con urgencia el sector y enviar señales suficientes a los productores de energía para acelerar la producción y el suministro de nuevos combustibles. También subrayan la necesidad de que las futuras reglas puedan aplicarse de forma práctica, garanticen la reducción efectiva de las emisiones de GEI y preserven unas condiciones de competencia homogéneas. El comunicado concluye recordando que la descarbonización del transporte marítimo exige la participación de múltiples actores y no puede recaer únicamente sobre los armadores.





