Desde BIMCO se pide a la Comisión Europea que reconsidere su enfoque y cierre la brecha entre las “regulaciones bienintencionadas y las realidades cotidianas”.
La Unión Europea mantiene cerrada su lista de instalaciones autorizadas para el reciclaje de buques a los astilleros del subcontinente indio, pese al creciente número de instalaciones certificadas en la región conforme al Convenio de Hong Kong de la Organización Marítima Internacional (OMI). La decimoquinta edición de la Lista Europea incluye 41 instalaciones: 28 en países del Espacio Económico Europeo y 13 en terceros países, entre ellas 10 en Turquía. Ninguna está ubicada en India, Bangladesh o Pakistán.
La normativa comunitaria obliga a los buques con pabellón de un Estado del EEE a ser reciclados exclusivamente en instalaciones previamente autorizadas por Bruselas. La Comisión Europea defiende que este sistema garantiza el cumplimiento de estrictos requisitos de seguridad laboral, protección ambiental y gestión de residuos peligrosos.
Bruselas mantiene sus propios criterios
La exclusión de los astilleros del sur de Asia ha reabierto el debate sobre la relación entre la regulación europea y el marco internacional impulsado por la OMI. Aunque el Convenio de Hong Kong, en vigor desde junio de 2025, establece normas globales para un reciclaje seguro y ambientalmente racional de buques, la UE no reconoce automáticamente a las instalaciones que cumplen con este acuerdo.
El convenio contempla exigencias sobre inventarios de materiales peligrosos, certificación de buques, planes de reciclaje y autorización de instalaciones. Sin embargo, Bruselas exige además una evaluación propia y la inclusión expresa en su lista oficial.
David Loosley, secretario general de BIMCO, critica que la UE siga dejando fuera a los astilleros del subcontinente indio pese a los avances registrados en la región. “Más de 110 instalaciones indias cuentan hoy con una Declaración de Cumplimiento del Convenio de Hong Kong emitida por sociedades de clasificación miembros de IACS”, afirma. Además, según explica, otras 23 instalaciones de Bangladesh han sido autorizadas conforme a los requisitos del convenio.
Pese a ello, “ni un solo astillero indio ha sido aprobado por la UE” tras quince actualizaciones de la lista europea.
BIMCO reclama un cambio de enfoque
Para BIMCO, la omisión de estas instalaciones ya no puede interpretarse como una simple cuestión administrativa. Loosley sostiene que “algunas de estas instalaciones alcanzan, o incluso superan, los estándares de la UE” y considera que la política comunitaria tiene un impacto limitado sobre la realidad del mercado internacional.
Según las estimaciones de la organización, alrededor del 80% del tonelaje mundial reciclado en 2024 se procesó en el sur de Asia, “con independencia de la política europea”.
El responsable de BIMCO reclama que la Comisión Europea “reconsidere su enfoque” y apoye de manera más activa el marco multilateral de la OMI. A su juicio, “es hora de cerrar la brecha entre las regulaciones bienintencionadas y las realidades cotidianas”.
También advierte de que la coexistencia de normas regionales y globales genera incertidumbre y retrasa mejoras en materia de seguridad laboral y protección ambiental.
BIMCO estima que unos 16.000 buques necesitarán ser reciclados durante la próxima década. Para Loosley, los astilleros de Alang y otros centros del sur de Asia que han invertido en infraestructuras, auditorías y certificaciones “pertenecen a la lista europea”.
“Seguir ignorando los avances de la industria del reciclaje de buques en el subcontinente indio no es prudente; es desconocimiento”, concluye.







