APM Terminals Valencia ha completado este martes una nueva fase de la modernización de sus instalaciones con el abatimiento y retirada de la grúa STS QC907, la más antigua de la terminal valenciana y que había permanecido en servicio durante más de dos décadas.
La operación forma parte del proceso de renovación tecnológica de los equipos de muelle que la compañía viene desarrollando en los últimos años para incrementar la capacidad operativa y adaptarse a las nuevas exigencias del tráfico marítimo internacional.
La STS QC907 se suma así a la QC904, retirada en 2024 dentro del mismo plan de actualización. Ambas grúas han sido sustituidas por dos nuevas unidades Liebherr de última generación, incorporadas a la operativa de la terminal a comienzos de 2025.
Estos nuevos equipos permiten atender de forma más eficiente a los grandes buques portacontenedores que actualmente escalan en el Puerto de Valencia, mejorando tanto la productividad de las operaciones como la capacidad de manipulación de contenedores en los muelles de la terminal.
El proceso de retirada de la QC907 ha requerido varias semanas de preparación, incluyendo trabajos técnicos específicos, planificación logística y la implantación de estrictas medidas de seguridad para garantizar el desarrollo de la operación sin afectar a la actividad habitual de la terminal.
La renovación de las grúas de muelle se enmarca en la estrategia de inversión y modernización que APM Terminals viene impulsando en Valencia para reforzar la competitividad de sus instalaciones y responder al crecimiento del tamaño de los buques que operan en las principales rutas marítimas internacionales.
Durante los últimos años, la terminal ha desarrollado diferentes actuaciones destinadas a incrementar la eficiencia operativa, digitalizar procesos y optimizar la capacidad de sus infraestructuras, consolidando su posición como una de las principales terminales de contenedores del Mediterráneo occidental.
Con la retirada definitiva de la QC907 desaparece uno de los equipos más emblemáticos de la terminal valenciana, cerrando una etapa de más de veinte años de servicio y dando paso a una nueva generación de grúas preparadas para afrontar los retos del transporte marítimo actual y futuro.






