El debate sobre la clasificación de la Autoridad Portuaria de Las Palmas dentro del sistema portuario español ha recibido una nueva valoración por parte del presidente de Puertos del Estado, Gustavo Santana, quien ha afirmado que la pertenencia al Grupo 1 o al Grupo 2 «no resta competitividad» a ningún puerto ni condiciona su capacidad para captar inversiones o acceder a financiación europea. Sus declaraciones llegan en un momento en el que el puerto grancanario mantiene su reivindicación de incorporarse al grupo de las principales autoridades portuarias del país.
Durante su intervención en el foro «El futuro de los puertos españoles: retos y oportunidades desde Las Palmas», organizado por Prensa Ibérica y La Provincia, Santana reconoció que la aspiración de la Autoridad Portuaria de Las Palmas es «legítima», pero quiso aclarar el alcance real de esta clasificación, determinada por el Ministerio de Hacienda y no por el Ministerio de Transportes.
Actualmente, el Grupo 1 está integrado por las autoridades portuarias de Algeciras, Barcelona, Valencia y Bilbao, mientras que Las Palmas continúa encuadrada en el Grupo 2 junto con Baleares y Santa Cruz de Tenerife.
La clasificación no condiciona la actividad portuaria
El presidente de Puertos del Estado fue tajante al desvincular la clasificación administrativa de la competitividad de los puertos. Según explicó, pertenecer a uno u otro grupo no supone recibir más inversiones, obtener un mayor volumen de fondos europeos ni disponer de ventajas a la hora de fijar tasas portuarias o aplicar bonificaciones comerciales.
En este sentido, Santana quiso desmontar una de las principales preocupaciones que rodean el debate sobre la reclasificación de Las Palmas, insistiendo en que el sistema de grupos no afecta a la capacidad del puerto para competir en los mercados internacionales ni limita su desarrollo económico.
El impacto se centra en los recursos humanos
Donde sí existe una diferencia, explicó, es en la dimensión organizativa de cada autoridad portuaria. La clasificación determina la estructura de puestos directivos y de personal fuera de convenio que puede tener cada organismo. Según detalló, el Marco Estratégico del Sistema Portuario aprobado en 2022 contempló el refuerzo de las plantillas mediante un incremento del personal y una mejora de las estructuras de responsabilidad.
En el caso de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, Santana recordó que dispone de una estructura autorizada de 31 puestos fuera de convenio, aunque actualmente solo están cubiertos 18. Antes de plantear un incremento de esa estructura, indicó, será necesario completar los puestos ya asignados.
Una reivindicación respaldada por el crecimiento del puerto
Las declaraciones del presidente de Puertos del Estado contrastan con la posición mantenida en los últimos meses por la Autoridad Portuaria de Las Palmas, que sostiene que la evolución del recinto justifica plenamente su incorporación al Grupo 1.
La presidenta de la Autoridad Portuaria, Beatriz Calzada, ha defendido reiteradamente que el puerto ha experimentado un crecimiento sostenido durante la última década y que presenta indicadores comparables —e incluso superiores en algunos tráficos estratégicos— a los de varias autoridades portuarias ya integradas en el Grupo 1. Entre los argumentos esgrimidos figuran el aumento del tráfico portuario acumulado, el liderazgo nacional en suministro de combustible a buques (bunkering), la fortaleza del sector de reparación naval y unos resultados económicos que sitúan al puerto entre los más rentables del sistema estatal.
Un debate que trasciende la clasificación
Más allá del debate administrativo, las declaraciones de Gustavo Santana reflejan una visión orientada a centrar la competitividad de los puertos en factores como la eficiencia operativa, la inversión, la digitalización, la sostenibilidad y la capacidad de adaptación a los nuevos retos logísticos, aspectos que Puertos del Estado considera prioritarios dentro de la estrategia de modernización del sistema portuario español.
Con esta posición, el organismo estatal mantiene abierta la puerta a estudiar la evolución de la estructura organizativa de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, pero deja claro que la pertenencia al Grupo 1 constituye, sobre todo, una cuestión de organización interna y de dimensionamiento de recursos humanos, más que un elemento determinante para la competitividad del puerto en el mercado marítimo internacional.









