Por otra parte, Calzada detectó dos amenazas principales: una, el riesgo de fuga de tráficos hacia puertos extracomunitarios; y dos, la necesidad de firme apoyo institucional, incluyendo excepciones para Canarias frente a los costes del sistema europeo de emisiones (ETS), que ya se negocian en Bruselas.
En su intervención en la Comisión de Transportes del Parlamento de Canarias, la presidenta de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, Beatriz Calzada, no esquivó los retos clave que afrontan los cinco puertos bajo su competencia. Su discurso, claro y contundente, abordó tres grandes líneas: electrificación, infraestructuras y conectividad estratégica.
Calzada advirtió que la transición hacia muelles electrificados, paso imprescindible para la descarbonización y la creación de un «primer corredor verde marítimo», está lastrada por la falta de financiación. Por ello, señaló que «urge captar recursos europeos y nacionales para acometer la inversión necesaria. «Tenemos un problema para cumplir la directiva ya que no somos capaces de generar la energía suficiente para electrificar los cinco puertos». Esta iniciativa necesita, solo en infraestructuras, supone 109 millones de euros, y hasta el momento, solo se han recibido 18 millones de fondos europeos.
La presidenta subrayó la posición puntera de Las Palmas como puerto europeo con mejor conexión a África, gracias a infraestructuras logísticas sólidas y comunicaciones marítimas consolidadas. Su reto: reforzar ese estatus para beneficiar no solo a Canarias, sino a toda la comunidad atlántica.
Retos y amenazas
La presidenta de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, destacó ejes que hay que seguir impulsando: el conocimiento de los puertos por parte de la ciudadanía; la formación y el empleo, porque se detecta la falta de formación y de personal para la empresas portuarias; y la integración con las ciudades.
Por otra parte, Calzada detectó dos amenazas principales: una, el riesgo de fuga de tráficos hacia puertos extracomunitarios si no se acompasa la sostenibilidad con competitividad; y dos, la necesidad de firme apoyo institucional, incluyendo excepciones para Canarias frente a los costes del sistema europeo de emisiones (ETS), que ya se negocian en Bruselas.
La presidenta puso los temas vitales sobre la mesa: modernización energética, fase clave en el desafío ambiental; liderazgo logístico, base del desarrollo regional; y equilibrio entre regulación, competitividad y destino de los fondos públicos.
La intervención de Beatriz Calzada en la Comisión fue un aviso claro: la Autoridad Portuaria tiene un plan ambicioso, que además quedará plasmado en el plan estratégico que se está desarrollando en estos momentos, pero sin mayor dotación presupuestaria, su aplicación queda en entredicho. Será responsabilidad de las administraciones involucradas garantizar que estos retos no queden en buenas intenciones, sino que se traduzcan en muelles conectados, sostenibles y competitivos. Este es el gran reto presente y futuro: no solo mantener un puerto vivo, sino convertirlo en un puerto verde, eficiente y protagonista de la innovación en el Atlántico.





