En los últimos días se han producido varias incautaciones de cocaína en los puertos de Algeciras y Barcelona. Valencia es un destino recurrente de igual manera. Parece que España es la puerta de entrada de este estupefaciente para el mercado europeo.
En Algeciras, la semana pasada se interceptó el mayor alijo de esta droga jamás visto en España en un solo contenedor, 13 toneladas que provenían de Ecuador entre bananas dirigidas a un importador valenciano. Este caso tiene relación directa con la detención del Jefe de Antiblanqueo de la Policía, quien cobraba 1 millón de euros por cada chivatazo, llegando a tener tanto dinero negro que no podía blanquearlo ni deshacerse de él. De hecho, además de los 15 millones que tenía escondido en las paredes de su chalet de Villalbilla, los 4 millones en su segunda residencia costera de Alicante, llegó a guardar 1 millón de euros en el cajón de su despacho.
Igualmente, esta semana se ha incautado otro contenedor con 1,162 kilos de droga. En este caso, el entramado criminal introdujo secretamente la cocaína en el contenedor, por lo que ni cargador ni receptor conocían el contenido ilegal entre su carga, es el método rip-off o gancho ciego.
En el puerto de Barcelona se efectuó la Operación GDIN, en la que se intervinieron 2.454 kilos, escondidos entre sacos de sal procedentes de Guayaquil.
Recordemos que en el puerto de Valencia se desarticuló una mafia Albanesa que importaba cocaína de manera regular, tanto a Valencia como a Galicia.
Queda claro que Ecuador se ha convertido en potencia exportadora de esta sustancia ilegal. Guayaquil ha sido invadida por el narco. Desde 2018, los cárteles mexicanos de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación, además de la mafia Albanesa financian las operativas en conjunción con organizaciones de maleantes locales. La cocaína procedente de Colombia y Perú, mayores centros productores del mundo, tienen una estadía inferior a los 10 días en Guayaquil, desde dónde se exportan 6 millones de cajas de banana a la semana, que vienen a suponer 300.000 contenedores al mes, y las autoridades sólo pueden inspeccionar un 20% de ellos.
Informa la policía ecuatoriana que los envíos han aumentado hacia Europa en lugar de Estados Unidos. Irlanda, Bélgica, Holanda han sido países de entrada habituales al continente, pero parece que España ganó atractivo para los entramados mafiosos, y obviamente, si tienes en cartera al Jefe de Antiblanqueo de la Policía española, resulta más sencillo introducir los alijos…






