Hasta cuatro grandes buques frigoríficos están operando estos días en el Puerto de Marín para descargar cerca de 3.000 toneladas de pescado congelado. Se trata del Igueldo, que opera en el Muelle Transversal Manuel Leirós; el CFL Hunter, en el Muelle de la Zona de Expansión Este; y los arrastreros Monteferro y Montelourido, que descargan en los atraques del Muelle Comercial Sur 1 y 2.
Los cuatro buques proceden del puerto uruguayo de Montevideo y poseen bandera de las Islas Falkland.
En concreto, el Igueldo es un buque construido en 1989 que cuenta con una eslora de 84 metros y 2.305 GT. Por su parte, el CFL Hunter, construido en 2017, dispone de una eslora de 59 metros y 1.580 GT.
Referente logístico de pesca congelada
También en 2017 fueron construidos los arrastreros Monteferro y Montelourido, ambos con una eslora de casi 65 metros y 1.500 GT. Los dos fueron construidos en el astillero de Nodosa, situado en el propio Puerto de Marín.
A lo largo de 2025, el Puerto de Marín movió más de 130.000 toneladas de pesca congelada en sus diferentes presentaciones. El recinto portuario se ha consolidado como un gran centro logístico de recepción, elaboración y distribución de pesca congelada.
Las empresas dedicadas a esta actividad representan uno de los principales motores económicos de la comarca por su capacidad de generar empleo y actividad industrial vinculada al sector pesquero.
Además, las instalaciones portuarias están altamente especializadas en tráficos de congelado y cuentan con más de 70.000 metros cuadrados en concesión destinados a actividad frigorífica, así como una capacidad de almacenamiento refrigerado superior a los 260.000 metros cúbicos.







