La iniciativa cuenta con la participación de faros de una docena de países del continente.
El Faro de Torredembarra vuelve a estar incluido, por segundo año consecutivo, en la Ruta Cultural Europea de Faros. Es uno de los 131 monumentos que componen el itinerario, que se extiende por 12 países del continente, y es el único de Cataluña que forma parte. El faro es gestionado por la Autoridad Portuaria de Tarragona y, gracias al convenio de colaboración que tiene con el Ayuntamiento de Torredembarra, puesto en marcha en 2015, la Concejalía de Turismo y Comercio organiza visitas programadas a este equipamiento. En estos 10 años, más de 18.000 personas han pasado por el Faro de Torredembarra, que es el más alto y joven de Cataluña.
Este año será el segundo en el que la Ruta Cultural Europea de Faros cuente con este elemento patrimonial de Torredembarra, después de que se incorporara el pasado mes de mayo. No todos los faros pueden formar parte de este itinerario porque, para hacerlo, deben cumplir al menos uno de estos 2 requisitos: o bien que el faro tenga un uso cultural, como centro de interpretación, museo, espacio expositivo, etc., o bien que sea accesible al público.
El Faro de Torredembarra es gestionado por la Autoridad Portuaria de Tarragona desde su construcción. A raíz del compromiso del puerto para preservar y difundir el patrimonio marítimo del territorio, el 28 de abril de 2015 firmó el primer convenio de colaboración con el Ayuntamiento de Torredembarra, que permite la recepción de visitas al monumento a partir del 19 de junio del mismo año. Gracias a la renovación del acuerdo a lo largo de los años, el faro ha podido abrir sus puertas y acoger visitas guiadas hasta hoy, transformándose en un espacio emblemático de la villa y en un atractivo turístico y paisajístico.
En la actualidad, en el Faro de Torredembarra se organizan visitas guiadas en las que se ofrece una explicación del equipamiento, disponible en tres idiomas, y se ascienden las 189 escaleras hasta llegar al mirador interior, a 30 metros de altura, con buenas vistas de la Costa Dorada.
Alcanzar los 20.000 visitantes
A lo largo de estos 10 años de visitas, el Faro de Torredembarra ha recibido 18.618 visitantes (datos hasta diciembre de 2025). En el verano de 2019 se alcanzó un hito importante con el visitante número 10.000 del equipamiento. El año pasado, 1.321 personas visitaron el faro y este año 111 personas ya han pasado por él en alguna de las actividades programadas.
La Concejalía de Turismo y Comercio se marca como objetivo para 2026 alcanzar los 20.000 visitantes. Cabe destacar que las particularidades del espacio hacen que el acceso al interior del faro se realice en grupos de un máximo de 7 personas. El precio de la visita es de 3 euros (1,50 para colectivos con entrada reducida).
Un itinerario con más de un centenar de faros europeos
European Route of Lighthouses es una iniciativa que quiere acercar el mundo de los faros a través de experiencias en estos elementos de la arquitectura marítima. Liderado por Estonia, Alemania, Francia, Irlanda, Noruega y Portugal, el proyecto cuenta con la participación de 12 países del continente para promover estas características torres de luz a lo largo de su litoral. El objetivo es poner en valor tanto su relevancia en la historia del patrimonio europeo como la preservación nacional del monumento.
La ruta está integrada por un total de 131 faros y los países con mayor presencia en número de monumentos en la lista son Portugal, Francia e Irlanda. España ocupa la quinta posición en este ranking con 14 faros inscritos, de los cuales dos tercios se encuentran en Cantabria y Andalucía, con 5 y 4 faros, respectivamente. Del resto, en Galicia hay 2, mientras que en las Islas Baleares, la Región de Murcia y Cataluña hay 1 en cada una. Por tanto, el faro de Torredembarra es el único del Principado incluido en el itinerario.
El más alto y más joven
Encendido el 1 de enero de 2000 y estrenado 2 días antes, el Faro de Torredembarra es el más nuevo de todo el estado español, inaugurado en una fecha de gran simbolismo con motivo del cambio de siglo y de milenio. Es obra del arquitecto Josep Llinàs Carmona y fue construido ante la necesidad de cubrir el tramo de oscuridad comprendido entre los faros de Salou y Vilanova i la Geltrú, de más de 60 kilómetros. Se ubica en el saliente más destacado del roquedo de Torredembarra, conocido como la punta de la Galera. Además de ser el más nuevo del país, también es el faro de mayor altura de Cataluña gracias a su torre de 38 metros, que alcanza los 58 desde el nivel del mar.








