El “American Dream” tiene los días contados. Estados Unidos de América se está desintegrando de manera acelerada y eso afecta a la economía mundial, todos estamos afectados negativamente por la situación de incertidumbre y cambios radicales en el comercio global.
EEUU es la máxima expresión de una economía capitalista, dónde el consumo aviva los mercados, los intercambios comerciales y genera valor añadido en toda la cadena. El problema es que el “Liberation Day”, en el que se fijaron aranceles a todos los países que exporten a EEUU, es un problema mundial. La inflación que se genera en EEUU es clara y favorece la brecha social, con pobres y millonarios sin clase media ya.
La Casa Blanca actúa según los impulsos del presidente americano, los cuales empiezan a ser preocupantes, y las bases de su poder, radicadas en el movimiento MAGA (Make America Great Again) se están desintegrando. Muchos votantes empiezan a renegar de Trump, dado que ya no llegan a final de mes con precios desorbitados de manera generalizada, problemas con la vivienda, y un futuro incierto a nivel laboral.
Trump obtuvo el poder gracias a la masa MAGA que confiaba plenamente en la persona de Donald J. Trump. El reality show “The apprentice” (2004-2017) generó una imagen de hombre de negocios exitoso y decidido que remana en las mentes de mucho votante americano, sobretodo del Mid-West.

Pues ahora los granjeros americanos MAGA están sufriendo, con uno de cada tres en bancarrota, dado que nadie quiere las exportaciones agropecuarias americanas, ni soja, ni maíz, ni carne yankee son bienvenidos en los mercados internacionales. Sin exportaciones, y menos importaciones hay menos movimientos de contenedores marítimos y actividad portuaria en EEUU. El resto del mundo anda desquiciado tratando de derivar el comercio a mercados alternativos, pero La Mano Invisible de Smith lo deja claro, con el tiempo el mercado se regula. “El mercado, a través de la competencia y los precios, coordina de manera espontánea las decisiones individuales, como si existiera una “mano invisible” que ordena el sistema.”

Parece que se está gestando un Nuevo Orden Mundial, en el que Europa y EEUU pasarán a ser meros comparsas con el paso de pocas décadas. Con gente y trabajo se genera valor añadido, con vagos y subsidios se va a la ruina.
El problema interno en EEUU tiene repercusión al comercio global de manera irremediable y la política internacional se tambalea. El mayor problema del presidente americano es Esptein, problema profundo que no se entierra con la facilidad que desearía Trump. A cada noticia sobre el escándalo Epstein, Trump ataca a todo lo que se mueve, aranceles, tropas militares de la Guardia Nacional a ciudades americanas como Los Ángeles y ahora Chicago, redadas de emigrantes del ICE y hasta ataques a Venezuela. El americano medio empieza a dudar del futuro económico a corto plazo, dado que la economía va a peor y Trump asegura que sus medidas tardarán un año o algo así en surtir efecto. Quitar la exención de arancel para el e-commerce ha supuesto un mazazo para las clases medias y especialmente las clases bajas, que van in-crescendo.

Ahora el Departamento de Defensa norteamericano pasa a ser el Departamento de Guerra, y es que cuando el río suena, agua lleva.
No sería de extrañar que, si se agrava la problemática local, Trump ocupe Venezuela en pro de defender al pueblo americano de las drogas venezolanas, con las consecuencias que conllevará…

Se viene un tramo final de año muy movido, no por las cargas, pero por las desavenencias políticas que imposibilitan el libre comercio mundial.





