Este jueves se cumplían 45 años del primer viaje del Jet Foil en Canarias, una etapa clave en la historia del transporte marítimo entre islas, una de las innovaciones más significativas en la historia del transporte marítimo del archipiélago. Este catamarán de alta velocidad transformó las comunicaciones interinsulares, reduciendo tiempos de viaje y ofreciendo una experiencia más cómoda y moderna.
Hasta finales de los años 70, el transporte interinsular en Canarias estaba dominado por los tradicionales «correíllos», barcos de casco de acero que, aunque fiables, eran lentos y propensos al mareo debido a su falta de estabilizadores. La Compañía Trasmediterránea, que gestionaba estas rutas, comenzó a buscar alternativas más rápidas y eficientes para conectar las islas de forma más ágil.
La llegada del Jet Foil: una revolución en la navegación
En 1980, Trasmediterránea incorporó el Jet Foil a su flota, un catamarán de alta velocidad diseñado para ofrecer una navegación más rápida y cómoda. Los primeros modelos, como el «Princesa Guayarmina» y el «Princesa Guacimara», comenzaron a operar en las rutas entre Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife, reduciendo significativamente los tiempos de viaje entre las dos capitales del archipiélago.

El Jet Foil se caracterizaba por su diseño innovador, con cascos elevados sobre el agua que reducían la fricción y permitían alcanzar velocidades de hasta 40 nudos (aproximadamente 74 km/h). Esto no solo mejoró la eficiencia del transporte, sino que también ofreció una experiencia más cómoda para los pasajeros, con menos movimiento y mayor estabilidad en el mar.
La introducción del Jet Foil tuvo un impacto directo en la conectividad entre las islas, facilitando los desplazamientos tanto para residentes como para turistas. La mayor velocidad y frecuencia de los servicios contribuyó al aumento del turismo interinsular y mejoró la integración económica y social de las islas.
El legado del Jet Foil
Aunque el servicio de Jet Foil fue cancelado en 2005, su legado perdura en la memoria colectiva de los canarios. La experiencia de viaje moderna y eficiente que ofreció marcó un antes y un después en la historia del transporte marítimo en el archipiélago. Hoy en día, las rutas interinsulares continúan operando con modernas embarcaciones, pero el Jet Foil sigue siendo recordado como un símbolo de innovación y progreso en Canarias.

En este 45.º aniversario, es oportuno rendir homenaje a este pionero de la navegación moderna en Canarias, que, con su velocidad y diseño vanguardista, dejó una huella imborrable en la historia del transporte marítimo del archipiélago.
Porqué dejó de navegar el Jet Foil
El Jet Foil dejó de operar en 2005 principalmente debido a una combinación de factores económicos, operativos y técnicos. A pesar de ser una embarcación innovadora y popular durante muchos años, varios elementos contribuyeron a su retirada:
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Costos Operativos: Aunque el Jet Foil era rápido y eficiente, su mantenimiento y operación eran costosos. Las altas exigencias de mantenimiento del sistema de hidroalas, junto con los costos asociados a la operación de embarcaciones de alta velocidad, resultaban poco rentables a largo plazo, especialmente en un contexto económico de creciente competencia y necesidad de optimizar los costes.
- Sostenibilidad y Factores Ambientales: Los Jet Foil, debido a su diseño y tecnología, eran menos eficientes en términos de consumo de combustible en comparación con otras embarcaciones. Esto se convirtió en un factor importante cuando se comenzaron a valorar más las alternativas ecológicas y sostenibles.
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Falta de Adaptación al Mercado: A medida que el mercado evolucionaba, el Jet Foil no pudo adaptarse a las nuevas demandas del transporte interinsular. Las nuevas embarcaciones eran más versátiles y adecuadas para el tipo de tráfico entre las islas, con mayor capacidad de carga y mejor adaptabilidad a las condiciones de los puertos.
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Desgaste de la Infraestructura: En algunos casos, los puertos y terminales no estaban completamente adaptados para el manejo eficiente del Jet Foil, lo que generaba dificultades operativas adicionales.
- Condiciones ambientales: A pesar de su funcionalidad, las aguas canarias, con oleajes en ocasiones no eran las más idóneas para este tipo de transportes, además, en esa época los controles sobre los objetos flotantes o animales de grandes dimensiones ocasionaron algún accidente de consideración, y se empezó a cuestionar su idoneidad.
A pesar de su retiro, el Jet Foil sigue siendo una embarcación muy querida en la memoria colectiva de los canarios, simbolizando una época de innovación y modernidad en el transporte marítimo del archipiélago.






