El Refugi 1 del Moll de Costa del Port de Tarragona presenta, del 10 de julio al 23 de agosto de 2026, la exposición ‘Bosques. Cartografías del tiempo y del gesto’.
La inauguración, abierta a todo el público, tendrá lugar el próximo viernes 10 de julio a las 20:00 h en la Sala 2 del Refugi 1 del Moll de Costa.
Después de su estreno el verano pasado en el Centre de Lectura de Reus, la muestra llega a la costa tarraconense en una versión ampliada que incorpora nuevos espacios, nuevas piezas, una mirada singular al bosque de Poblet y una videoproyección de la artista Sílvia Iturria que refuerza el carácter inmersivo de la propuesta.
El bosque como forma de pensamiento y resistencia
El proyecto, a cargo del escritor y crítico de arte Màrius Domingo, plantea el bosque no solo como una realidad física o un refugio idealizado, sino como una forma de pensamiento.
En un contexto actual marcado por la velocidad, la hiperconectividad y la saturación visual de las pantallas, la exposición reivindica el territorio forestal como una invitación a la lentitud, la contemplación activa y la deriva como herramientas de conocimiento y resistencia.
Dentro de este marco conceptual, cada artista aporta una mirada propia y singular que dialoga con el territorio y la memoria.
Teresa Felip trabaja desde la construcción de relatos visuales vinculados a la fragilidad y el recuerdo, mientras que Angelika Kienzler investiga los vínculos profundos entre la materia, el cuerpo y la naturaleza.
Por su parte, Joan Rehues explora las dimensiones simbólicas del paisaje, la tradición y la sostenibilidad, y Esteve Lerga incorpora una mirada generacional muy atenta a los procesos de transformación del territorio y a las nuevas relaciones entre naturaleza y cultura.
Poblet y la encina como símbolos de permanencia y memoria
Además, la videocreación de Sílvia Iturria añade una dimensión temporal y atmosférica al recorrido expositivo.
Como gran referente conceptual, la exposición toma como testimonio la resiliencia del bosque mediterráneo de Poblet y la figura de la encina como metáfora viva de permanencia, adaptación y memoria compartida.
Con esta propuesta, el Refugi 1 del Port de Tarragona se consolida una vez más como uno de los principales espacios culturales del litoral para las artes visuales contemporáneas.
Bajo el sello de su marca cultural, el Port de Tarragona invita a toda la ciudadanía y visitantes a acercarse al Moll de Costa durante estas semanas de verano para disfrutar de esta experiencia artística.
Es una oportunidad para conectar con el talento del territorio, hacer una pausa y sumergirse en una reflexión poética sobre la naturaleza.
Además, la visita se convierte en un plan de verano perfecto para disfrutar de la fachada marítima, paseando junto al mar y completando el recorrido cultural con el resto de salas expositivas que mantienen su actividad a lo largo de los históricos tinglados del muelle.








