La carga general convencional y los productos siderúrgicos marcan máximos absolutos, confirmando la apuesta del Port por captar tráficos estratégicos
La Autoridad Portuaria cuenta con una gran solidez económica y capacidad inversora garantizada para afrontar los retos de futuro
La estrategia de diversificación del Puerto de Tarragona ha permitido cerrar el ejercicio 2025 con hitos históricos en sectores clave para la economía del territorio. El impulso registrado en mercancías de gran valor añadido, como la carga general y la siderurgia, ha servido para compensar parcialmente los efectos de la compleja coyuntura económica internacional. El Port cerró el año con un movimiento total de 29,24 millones de toneladas, una cifra que supone un ajuste del 7,7% respecto al año anterior.
Récords en Carga General: más valor añadido
El comportamiento más destacado del año recae en la Carga General convencional, que consolida el cambio de modelo comercial del Port. Este grupo ha batido su récord histórico absoluto con 1,79 millones de toneladas, superando la marca de 2021. Con un crecimiento del 15,7% respecto a 2024, esta cifra avala la estrategia corporativa para atraer mercancías que generan mayor actividad logística y valor económico. En la misma línea ascendente, los productos siderúrgicos cierran un año de récord. Con casi 825.000 toneladas movidas y un aumento del 17%, el Port refuerza su papel como nodo logístico preferente para la industria del metal, superando el anterior techo alcanzado hace cuatro años.
Hub energético
Pese a que el grupo de líquidos a raudales ha registrado una contracción del 9,3% -manteniéndose como el motor principal con 18,82 millones de toneladas-, destaca el excepcional comportamiento de las gasolinas. La gasolina y el queroseno alcanzaron un nuevo máximo de 1,39 millones de toneladas, un incremento del 43,5% respecto al año anterior que supera incluso las cifras prepandemia. Estos datos confirman la capacidad del Puerto de Tarragona para actuar como hub internacional de productos refinados, apoyando a las empresas del polo petroquímico, adaptándose con flexibilidad a las fluctuaciones del mercado de los derivados del crudo.
Agroalimentarios al servicio del territorio y solidez en el resto de sectores
El tráfico de productos agroalimentarios registró su cuarto mejor ejercicio histórico con 5,79 millones de toneladas. En este segmento, el descenso del 17,6% en la importación de agroalimentarios se explica por el buen comportamiento de la cosecha nacional. El Port ha ejercido así su función estratégica de regulador de mercado, demostrando la complementariedad entre la infraestructura portuaria y el sector agrario: cuando la producción local es fuerte, la necesidad de importación se modera. Dentro de los sólidos al ocio, también destaca el incremento del 24% en productos energéticos, impulsados por la demanda industrial específica durante el último trimestre.
Más allá de estos grandes grupos, el resto de tráficos estratégicos muestran gran solidez. Los productos químicos, con 3,63 millones de toneladas, cierran el segundo mejor año de la serie histórica y afianzan el vínculo con el clúster petroquímico, mientras que el movimiento de vehículos se mantiene en cifras robustas con 216.000 unidades, el cuarto mejor registro del Puerto.
Por último, la apuesta por un turismo se ve reflejada en la actividad de cruceros: con el mismo número de escaleras que el año anterior (63), se ha optimizado el empleo alcanzando los 129.330 pasajeros.

La segunda mejor cifra inversora de la última década
El Puerto de Tarragona cierra el ejercicio 2025 con un fuerte impulso inversor, alcanzando una ejecución presupuestaria del 81,42%, lo que representa una inversión anual de 27,38 millones de euros. Este resultado supone un salto cualitativo y cuantitativo muy relevante respecto a 2024, donde la ejecución se situó en el 55,98%. En perspectiva histórica, en 2025 se posiciona como el segundo mejor año de la última década en volumen de inversión, superando claramente los ejercicios anteriores y recuperando la fuerza transformadora de la infraestructura.
El grueso de esta inversión se ha destinado estratégicamente a proyectos clave para la conectividad y modernización del Puerto. Destaca de forma extraordinaria la obra de la PortTarragona Terminal Guadalajara – Marchamalo, que con 16,8 millones de euros ejecutados se confirma como la gran inversión de este período. Además de este hito logístico, se han materializado avances significativos en la integración puerto-ciudad y la sostenibilidad, con partidas relevantes para la reordenación urbanística del entorno de la sede de la APT y la restauración de Els Prats de Albinyana en la Red Natura 2000, reafirmando nuestro compromiso con un crecimiento.
Resultados económicos sólidos que reafirman la estabilidad financiera y capacidad inversora
El Puerto de Tarragona ha cerrado el ejercicio 2025 -según datos todavía provisionales, pendientes del cierre definitivo- con un importe neto de la cifra de negocio de 65,6 millones de euros, un resultado de explotación de 9,8 millones de euros y un resultado antes de impuestos de 11 millones de euros.
El EBITDA de 32,2 millones de euros y el Cash Flow de 30,5 millones de euros evidencian una elevada capacidad de generación de recursos, garantizando la viabilidad inversora. En cuanto a la posición financiera, el Port presenta un bajo nivel de endeudamiento de 28,1 millones de euros, un ratio que muestra la saludable situación económica de la entidad.
Un momento clave para el Puerto de Tarragona
Más allá de los resultados de este ejercicio, el Puerto de Tarragona encara un 2026 decisivo en el que se consolidarán los pilares de su transformación logística. El presidente del Puerto, Santiago Castellà, ha reafirmado que el próximo año será «el año del Puerto de Tarragona», gracias a la entrada en funcionamiento de infraestructuras clave que multiplicarán la conectividad ferroviaria y la capacidad operativa del recinto.
Una de las grandes protagonistas será la PortTarragona Terminal Guadalajara-Marchamalo. Con las obras ya finalizadas, la infraestructura está lista para su puesta en funcionamiento. Este «puerto seco», con capacidad para gestionar 100.000 contenedores al año y operar trenes de 750 metros, permitirá conectar el centro peninsular con la fachada mediterránea en tan sólo 6 horas. Esta plataforma actuará en sinergia con la Terminal Intermodal de La Boella, situada dentro del recinto portuario que completará el nodo logístico de referencia en el noreste peninsular, aprovechando la llegada del ancho europeo (UIC) que situará a Tarragona en el mapa de los flujos comerciales directos con el corazón de Europa.
En paralelo, el Puerto de Tarragona avanza en la puja de la nueva terminal marítima polivalente en el Muelle de Andalucía. Este proyecto es la pieza clave para diversificar la actividad del recinto y aumentar el peso de la carga general y contenedor. Esta terminal multipropósito dotará al Camp de Tarragona de una infraestructura de alta capacidad para atraer a nuevos operadores globales.
El Muelle de Baleares iniciará una segunda etapa transformadora con una ampliación que ganará 19 hectáreas de explanada destinadas a convertir Tarragona en un hub logístico y de montaje para la eólica marina flotante. Esta apuesta estratégica permitirá al recinto tarraconense liderar un sector emergente clave para la descarbonización del Mediterráneo.
Finalmente, este crecimiento irá acompañado de un compromiso medioambiental firme: en 2026 también se licitará el sistema OPS (Onshore Power Supply) en el Moll de Balears. Con esta tecnología, los cruceros y barcos de gran calado podrán conectarse a la red eléctrica al atracar, eliminando las emisiones a la atmósfera durante su estancia en el puerto y consolidando el camino hacia un Puerto de Tarragona con cero emisiones limpias.





