Recientemente se ha anunciado el Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea e India. Ursula von der Leyen lo ha denominado como “La Madre de todos los Acuerdos”, cristalizándose tras un par de décadas de titubeantes negociaciones intermitentes.
A nivel comercial, supone erradicar los aranceles recíprocos para el 90% de los productos de intercambio de mercancías. Quedan al margen por el momento, lácteos y cereales, que resultan ítems críticos (escollo importante en el pacto con el MERCOSUR). Europa abre el mercado al textil indio a cambio de ir reduciendo las tasas para la producción industrial, química, farmacéutica, automotriz y vinos europeos. Resultará en uno de los mayores corredores comerciales del mundo, enlazando la 4º potencia mundial y país con mayor población, con el opulento Viejo Continente.
Especialmente para las exportaciones agropecuarias españolas, quedan agraciadas con un 0% de arancel los aceites de oliva, carne de ovino, embutidos y Alimentos transformados (panes, pasteles, galletas, pastas alimenticias, chocolate, alimentos para animales de compañía).
Además de reducir aranceles, se simplificarán las cargas administrativas, y se facilitará, abaratará y acelerará el comercio. Esto ayudará a las empresas y agricultores de la UE a exportar más. Se espera que el acuerdo duplique las exportaciones de la UE a la India. Asimismo, se mejorará el acceso al mercado indio de servicios financieros, marítimos y otros sectores clave de futuro.
En la letra pequeña del acuerdo, destaca lo referido a los servicios marítimos que se verían beneficiados en los siguientes aspectos:
1. Transporte marítimo internacional
Operación de líneas navieras europeas entre puertos indios y terceros países.
Eliminación o reducción de restricciones a la participación extranjera en compañías de transporte marítimo.
Mayor libertad para fijar tarifas, rutas y frecuencias, sin interferencias regulatorias.
2. Servicios portuarios
Gestión y operación de terminales portuarias (contenedores, graneles, Ro-Ro).
Acceso de empresas europeas a concesiones portuarias en igualdad de condiciones.
Servicios de carga, descarga, almacenamiento y logística portuaria.
3. Agencias marítimas y consignatarias
Derecho a establecer agencias propias o filiales en puertos indios.
Prestación de servicios a buques europeos y de terceros países:
gestión de escalas, coordinación con autoridades portuarias, trámites aduaneros y documentales.
4. Servicios auxiliares al transporte marítimo
Incluye actividades de alto valor añadido:
Fletamento y corretaje marítimo, gestión de flotas, servicios de inspección y certificación, clasificación de buques, servicios técnicos y de mantenimiento.
5. Logística marítima y multimodal
Integración del transporte marítimo con ferrocarril, carretera y plataformas logísticas.
Operación de centros logísticos, depósitos de contenedores y zonas francas.
Digitalización de la cadena logística (ventanilla única, trazabilidad).
6. Servicios vinculados a la transición verde
Un punto cada vez más relevante:
Suministro de combustibles alternativos (GNL, metanol, hidrógeno).
Servicios de eficiencia energética y descarbonización del transporte marítimo.
Infraestructura para puertos verdes y electrificación de muelles.
Actualmente India mantiene límites a la inversión extranjera en algunos servicios marítimos, requisitos de presencia local obligatoria, trato preferente a operadores nacionales.
En principio, la optimización del acceso a los servicios marítimos permitirá a navieras y operadores europeos gestionar rutas, puertos y servicios logísticos en India con menos restricciones, fortaleciendo los vínculos de las cadenas de suministro entre Europa y el Indo-Pacífico. Supone un refuerzo al ansiado corredor IMEC, que contrarresta la Nueva Ruta de la Seda china.

Si bien, queda patente que su implementación queda supeditada a la Guerra de Gaza y el entendimiento Saudí con Israel, lo cual no parece inminentemente sencillo de alcanzarse.
Tiempo al tiempo, pero este acuerdo promete ser la madre de todos los acuerdos.







