En la actualidad, poseer un yate privado es un lujo reservado para pocas personas. Conservarlo de forma preferente y exclusiva exige tanto el pago inicial de la nave como de los gastos de mantenimiento e impuestos que se originan. Como alternativa al uso privativo existe el régimen comercial, generando una actividad económica con el barco (tipo alquiler o chárter), lo que conlleva ceder su uso a terceros. Adicionalmente, existen sistemas para compartir gastos. Hay plataformas online que funcionan como un «BlaBlaCar» para barcos, facilitando el intercambio de viajes en embarcaciones entre particulares. Algunas de estas plataformas son Sailwiz y Barcoamigo.
Pero aún podría existir otra alternativa a la actividad económica convencional, para poder conservar nuestro yate privado. Para ello habría que obtener ingresos del barco mediante generación de energía, incluso con el velero amarrado.
Mástil para barcos veleros que genera energía
Un ingeniero canario llamado Juan Francisco Sarmiento Medina ha patentado un mástil para veleros que genera energía a partir de diversos movimientos naturales (viento, oleaje y oscilaciones). El sistema integra varios elementos que actúan de forma coordinada. En conjunto ha creado un generador que puede producir energía en los tres ejes de simetría (x,y,z).

Su idea surgió a raíz de una navegación que llevó a cabo en el velero de diseño futurista “Dwinger”, de 49 metros de eslora. Este yate de casco de aluminio dispone de un mástil de fibra de carbono de 63 metros de altura. Posee una vela mayor situada por detrás del mástil con una botavara y a proa tiene un foque envergado. Una avería de este elemento en aquella navegación, y su movimiento, fue la mecha que hizo explotar la idea de este ingeniero.
El invento se refiere a un velero que incorpora un generador vibratorio en el mástil, para cualquier tipo de barco a vela. El ingenio está dotado de un mástil que oscila por el viento o cualquier otra vibración recibida, generando electricidad u otro tipo de trabajo.
El mástil vibra debido a los vórtices que se forman cuando el viento incide sobre él, y en su interior guarda un secreto. En su parte interna alberga un vástago dotado con imanes (o una bobina) que se desplaza verticalmente por estas vibraciones y genera energía por inducción.
El mástil, soportado por obenques y estayes, incorpora el generador. El palo contiene una estructura fija interna y puede vibrar respecto a esta. Uno de los elementos, mástil o estructura fija, dispone de un imán y el otro contiene una bobina coincidente con el imán. La corriente generada por ese movimiento relativo “bobina-imán” se puede utilizar directamente, o almacenar en baterías.
Así, con el viento y otros efectos el mástil vibra respecto de la estructura rígida, que no se ve afectada por el viento. Esa diferencia de vibración puede ser aprovechada para generar energía eléctrica.

Ala regulable
Además, el sistema del mástil incluye en la parte inferior una quilla interna en forma de perfil alar (sin masa añadida), que reacciona al movimiento de las olas. La diferencia de masa entre esta quilla y el barco genera una oscilación que también moviliza (de manera vertical) el vástago interno.
Por lo tanto, el mástil atraviesa el casco y está en contacto con el exterior, bajo la línea de flotación. En ese punto dispone de un cuerpo conectado a un vástago móvil (por una cámara interior al mástil) para la generación de un trabajo. De esta forma, el conjunto es una unidad que puede producir energía de diferente forma. Este cuerpo puede también ayudar a estabilizar el barco, si se provoca su movimiento, con lo que se compensa el cabeceo.
La quilla también incorpora un foil (ala) regulable mediante un pistón hidráulico, que permite controlar su movimiento. La fricción del fluido hidráulico genera calor, que se aprovecha para calentar el agua sanitaria del barco.

Aprovechamiento del aire
Dentro del mástil exterior, un mástil secundario con aspas helicoidales gira sobre su eje gracias a la succión de aire generada por el propio diseño del mástil. Este flujo de aire se canaliza hacia el casco para reducir la fricción con el agua mediante aireación.

Conclusiones
Se trata de una iniciativa de gran potencial, aún con muchos temas para estudio, que busca un patrocinador que ayude a finalizar el proyecto y poder fabricar la idea. Así, por ejemplo, se podría mejorar el movimiento giratorio interno del mástil. Este crea un efecto “Flettner”, similar al que producen los rotores que vemos en algunos buques como elementos de ayuda a la propulsión. Adicionalmente, se deben tener en cuenta las mejoras de cara al medio ambiente, gracias a la oxigenación del agua que produce el burbujeo.





