EEUU zozobra sin mando ni rumbo definido, tormentas muy negras a la vista, y tanto la economía global, como nuestra sociedad, se ven y van a ver seriamente perjudicadas. Vacas flacas tocan por años delante.
Lo último, Trump hace como nuestro Chiquito de la Calzada, mítico pasito palante y dos patrás.

El 100% adicional para las importaciones chinas, que anunció recientemente, parece que puede no entren en vigor el 1 de noviembre como amenazó en su propia red social Truth. Aseguró que no tenía nada que hablar con su homónimo Xi en la próxima edición de la APAC, a celebrar en Corea del Sur en próximos días venideros. Hace pocas semanas, el presidente de Corea visitó la Casa Blanca y se mantuvo la típica conferencia de prensa, con los dos mandatarios comentando sobre sus discusiones en petit comité, off-the-record.

Trump, solicitó a Lee a finales de agosto, apoyo de uno de sus mejores socios comerciales, invirtiendo en EEUU y creando puestos de trabajo para el populacho americano. Pues días después, ICE, el nuevo departamento de inmigración liderado por Kristi Noem ,
También conocida por EEUU como la ICE Barbie. Pues ese nuevo cuerpo paramilitar, necesitado de resultados, fueron a ponerse una medalla y hacer números: asaltando una fábrica de baterías coreana en Atlanta. Fueron arrestados más de 375 trabajadores, la mayoría ingenieros, ejecutivos y directivos coreanos de las subcontratas ultimando el set-up de la nueva planta. Los enmanillaron en muñecas y tobillos, igualito a los REOS de las pelis de Hollywood sobre cárceles y delincuentes.
Tuvieron retenidos a más de 350 coreanos en una cárcel de ICE en el estado de Atlanta. Esta fábrica iba a suponer la mayor inversión en la región, generando miles de puestos de trabajo estable… y ICE entra con vehículos armados, varios cuerpos y departamentos armados y hasta un helicóptero.
El gobierno coreano expresó su malestar por el trato conferido a sus compatriotas y, se replantea el tema futuro, dado que ahora, el visado de trabajo cuesta $100,000 por empleado extranjero que quiera laborar en EEUU.

Cabe mencionar que todos los arrestados (una semana en cárcel yankee) tenían los papeles en regla y estaban ahí para dar la formación de cómo arrancar la fábrica y los pormenores del arte tecnológico de hacer baterías para vehículos eléctricos. Trump pidió que se quedaran los coreanos arrestados y ninguno, bueno, uno que tiene la familia en EEUU quiso aceptar la propuesta presidencial y se volvieron a casa en un B-747 1st y business class, sufragado por el gobierno coreano. Esos “300” son gente educada, inteligente y top en sus conocimientos específicos en esta materia de construir una fábrica de última generación para hacer baterías todavía por diseñar. Son gente que gasta hoteles de 4 y 5 *****, no suelen dormir en celdas sin manta y comer basura de cárcel americana, por favor.
Ahora, el gobierno americano, como Pedro Sánchez, cambió de opinión, y trata de extorsionar a sus socios comerciales, Japón y Corea del Sur, exigiendo $550.000.000.000 y $350.000.000.000 respectivamente, en efectivo para empezar a firmar los tratados acordados, rebajando el arancel al 15%, del 25% vigente sin firma y foto. Dios aprieta, pero no ahoga. Ni Corea ni Japón vana regalar tanto efectivo, que dejaría maltrechas sus reservas de divisas. EEUU está jugando con fuego en todas las vertientes posibles en nuestras vidas y negocios. Dependemos del estado anímico del “hombrecillo naranja”, que según le da, ataca a diestro o siniestro. Ayer noche, atacó a China con nuevas tasas al aceite de cocina. No lo entiendo muy bien, pero creo que los mercados tampoco. Para otra columna queda la ruina de TSMC en su plan en Arizona, y es que el desierto no es Taiwán…






