El siguiente episodio en la escalada de la guerra en Irán pondría mayor presión y peligro todavía en el Estrecho de Ormuz; algunas fuentes aseguran que Irán está colocando minas en zonas estratégicas del Estrecho. Se estima que cuenta con un arsenal de entre 2.000 y 6.000 minas navales.
Distinguimos entre:
- Minas de contacto (las de siempre, el buque impacta contra ellas y estallan)
- De influencia (magnéticas, acústicas o de presión)
- De fondo (con un muerto sobre el lecho marino y se activan por proximidad o contacto)
Las minas de las que se supone cuenta Iran, son las Maham, en sus versiones 01, 02, 02A2 y 02B, básicamente minas navales convencionales amarradas a una cadena o deriva, o ancladas al lecho marino.
Para su desmantelamiento se suelen utilizar sonares, vehículos submarinos (ROV Remote Operating Vehicle), vehículos autónomos de superficie o buque dragaminas.
Se trata no obstante de una labor costosa y laboriosa, y que llevaría bastante tiempo una vez finalizase el conflicto, y hasta que se pueda garantizar completamente la seguridad de la navegación.
EE.UU. pretende articular un pasillo para los buques bajo su interés y/o protección, mientras que Irán pretende hacer lo propio para los suyos, fundamentalmente el petróleo destinado a China, país principal receptor del mismo.
El estrecho de Ormuz cuenta con una anchura de aprox. 55 kms, o algo más de 80 millas náuticas, pero no todo este espacio es navegable. Cuenta con un sistema de separación de tráfico, con un canal de entrada y otro de salida, de 2 millas náuticas de ancho cada uno. A pesar de haber otros espacios, debido a irregularidades del fondo y bancos, y una garantía de sonda suficiente, no se recomienda el tránsito fuera de estos canales.
Ello es debido a las grandes dimensiones de los buques de mayor calado (VLCC very large crude carrier (330-350 mts.), ULCC (350-400 mtrs. eslora), o LNG (hasta aprox. 300 mtrs. de eslora), cuya navegación es necesaria por los mismos. Un atasco de un buque de gran porte en una de estas vías, nos recordaría al atasco del Canal de Suez prácticamente.
Sin embargo, hasta que la navegación vuelva a ser segura por la zona, se me antoja que volverá a pasar tiempo, de materializarse efectivamente la amenaza.
El uso de minas en tiempos de guerra para controlar la navegación, no es nuevo, y se utilizaron en las guerras mundiales, Vietnam, Iran-Irak, Guerra del Golfo etc. Desde el punto de vista asegurador, las minas colocadas en el Estrecho de Ormuz y zonas adyacentes constituyen un arma de guerra. En este sentido, las pólizas que amplían las pólizas de cascos a los riesgos de guerra, cubren los daños al objeto asegurado causados por guerra, guerra civil, revoluciones, rebeliones, o actos hostiles por o de una fuerza beligerante.
Se incluye la captura, el arresto o la detención, y las minas abandonadas, torpedos, bombas y otras armas de guerra abandonadas. Un mar o estrecho minado entraría por tanto dentro de la categoría anteriormente descrita.
Esta táctica no por poco utilizada deja de ser efectiva, ya que supone un riesgo silencioso y latente, e implica un paso más en la escalada bélica, y tendría en mi opinión un impacto importante a medio/largo plazo. En caso de colocación de minas, hasta la completa y segura eliminación de todas ellas, no creo que pueda hablarse de navegación segura, y tendrán que suscribirse ampliaciones de coberturas de seguro para el tránsito para dichas zonas, con el consiguiente costo en seguros e impacto en el producto final, que todos sufriremos.





