Ángel Víctor Torres, ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, ha expresado su compromiso de plantear este próximo martes al ministro de Turismo, Jordi Hereu, el proyecto del edificio de enlace puerto-ciudad de Santa Cruz de Tenerife, que uniría la zona portuaria con el casco de la ciudad a la altura de la Plaza de España.
Torres señaló ante los medios de comunicación que insistirá a Hereu para activar un convenio y los mecanismos presupuestarios para un proyecto que rondaría los 70 millones y que “cambiaría la imagen” de la ciudad santacrucera.
El proyecto, para el que no se han fijado plazos, podría realizarse mediante un convenio de cofinanciación entre Gobierno de España, Gobierno de Canarias, Cabildo de Tenerife, Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife y Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, «haciendo un símil al proyecto de la playa» artificial portuaria que también visitó acompañado por el presidente de la Autoridad Portuaria de Tenerife, Pedro Suárez; el alcalde, José Manuel Bermúdez y el delegado del Gobierno en las islas, Anselmo Pestana.
El alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez, ha incidido en que tratarán de “copiar” el sistema de colaboración y así poner en marcha este proyecto para “acercar al mar” a la población chicharrera.
Visita al CIP y una opción todavía no definida
En su trayecto por el puerto de la capital tinerfeña, también se situó en el CIP -Centro de Inspección Portuaria- y anunció que se contará desde este sábado con controles fitosanitarios todos los fines de semana en el puesto de control fronterizo.

Torres ha explicado en declaraciones a los medios que el equipo se encuentra decidido y con disponibilidad de comenzar estos controles, en los que se realiza la inspección de sanidad vegetal de las mercancías que entran a la isla de Tenerife.
Asimismo ha destacado que esta medida, “absolutamente justa”, cumple una demanda por parte de las instituciones y asociaciones que viene de “muchos años” y que además consigue “igualar” a los puertos canarios, puesto que en el de Las Palmas ya se realiza.
Este anuncio ha llegado tras la visita del ministro, junto al presidente de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, Pedro Suárez, al Puesto de Control Fronterizo donde ha conocido el trabajo de los inspectores con los contenedores que arriban al Puerto de Santa Cruz de Tenerife.
Falta evidente personal y no será para mañana
Según ha informado el Ministerio, para llevar adelante esta medida de ampliar el control a los fines de semana y días festivos se ha reforzado la plantilla con dos ingenieros agrónomos.
Además, el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática ha tramitado la cobertura de otros tres puestos de ingenieros agrónomos vacantes, que serán seleccionados en las próximas semanas.
Lo que no dijo el ministro es que, precisamente, esa falta de dotación de personal especializado lo que impide es la puesta en marcha de este servicio los siete días de la semana, y es que, por ello, los implicados en el uso del centro ya han puesto en duda esas afirmaciones de Torres de que este mismo sábado se puede abrir. «Es imposible, pues son varios los servicios que se necesitan para la inspección de las mercancías que entran y no sólo son veterinarios o sanidad vegetal. Es Aduanas, es Comercio Exterior, es la dotación del propio centro», y de eso todavía no hay nada, no se cuenta con ese personal. «Las incorporaciones señaladas, pues bienvenidas sean, pero no son todas las que tienen que llegar para poder abrir sábados y domingos».
Canarias cuenta con una regulación especial con respecto a los controles fitosanitarios por sus condiciones agroclimáticas y ecológicas.
Al contrario que en otros puestos de control fronterizos españoles, que solo realizan controles de mercancías de terceros países, en Canarias se realizan controles fitosanitarios de mercancías procedentes también del territorio nacional. Los buques con mercancía de origen vegetal procedentes de la Península atracan primero en el Puerto de Las Palmas y después se dirigen al Puerto tinerfeño y, en muchos casos, Tenerife es un control más exhaustivo ante la llegada de esas mercancías.






