Hoy por hoy, el comercio global depende del mercado USA, y La Casa Blanca determina la política comercial de todo el mundo. El Liberation Day fue una piedra de toque para la nueva Cadena de Suministro Global.
Los aranceles son impuestos, pagados por el importador y sufridos por el consumidor. Muchos exportadores, menguaron sus beneficios por mantener el negocio de exportación a USA, pero mayormente los importadores, mayoristas, distribuidores y finalmente los consumidores de tragan el incremento de precios, con la inflación galopante que hay en todo en Globo.
Acaba de pasar el Día de Acción de Gracias americano, Thanksgiving Day, y este año se consumieron pavos de menor peso, que son más baratos. Walmart hizo el pack 25% más barato, pero el truco fue reducir los ítems y rebajar la calidad a marcas blancas. Así cualquiera baja precios y vende más, pero no todos son tontos y compran barato por ser barato… y es que en el refranero español lo tenemos claro: “Lo barato, sale caro”.

El comercio global y las subsecuentes cadenas de suministro andan locas por posicionarse. Europa está arruinada y en cierta recesión, menos España, que es el motor de la UE (por el Sol y turismo de calidad), USA no importa menos lo imprescindible hasta agotar stocks y China, Corea y Japón están a verlas venir.
La soja americana es clave en el equilibrio geoestratégico, y China está jugando con Trump. En estos momentos, los productores chinos están sobrados de soja Argentina y Brasileña, por lo que no queda claro que vayan a comprarla, más caro, y de calidad similar al Mid-West yankee.

Parece tontería que todo tenga relación con la soja, pero el movimiento MAGA vive en gran medida del campo, y la soja americana empieza a pudrirse en los almacenes y graneros americanos. Es preocupante, dado que provoca malestar del populacho que eligió a Trump, y los está dejando arruinados y sin posibilidad de re-hipotecarse. Recordemos que la Administración yankee propone hipotecas a 50 años, de los 30 actuales. Vivir para pagar al banco y dejar en herencia la hipoteca… Todo esto no ayuda a que el mercado norteamericano siga consumiendo como lo hacía antaño, y eso mueve el comercio a mercados alternativos. La nueva ruta de la seda ya lo vio y aseguró sus mercados alternos (SEA, LATAM, África), mientras el resto del mundo quedamos sumidos en nuestras dudas racionales de negocio. Y con la IA a tope y su burbuja eclosionaría, todo es más complicado. Hay poco pastel a repartir, y las organizaciones que sobrevivan y pierdan menos, ganarán localmente, pero globalmente el mundo debería aprender idiomas, el chino como máxima expresión del futuro global.






