Fuerzas rusas atacaron dos buques mercantes el pasado 9 de enero causando la muerte de un marino y heridas a otro tripulante, según informaron las autoridades ucranianas, que acusan a Rusia se “atacar deliberadamente instalaciones civiles, buques internacionales y logística alimentaria”.
Según diversas fuentes el primer ataque se produjo cuando Wael K, un buque de carga general de 8.000 tpm construido en 1994 y registrado en San Cristóbal y Nieves, fue alcanzado cuando se dirigía al puerto ucraniano de Chornomorsk, para cargar cereal. Dicho buque, propiedad de intereses turcos, se encontraba en el corredor marítimo ucraniano cuando fue alcanzado en su superestructura por un dron ruso. El segundo oficial del buque, un ciudadano sirio, resultó herido y recibió atención médica. Tras el ataque, el buque pudo continuar navegando por sus propios medios y dirigirse al puerto más cercano.
Un segundo buque, esta vez un granelero de 22.000 tpm también propiedad de intereses turcos, construido en 1995 y abanderado en Comoros, fue alcanzado mientras estaba atracado en el complejo portuario de Gran Odesa. Según los informes, el Ladonna estaba cargando soja. Según anunció el viceprimer ministro de Ucrania, Oleksiy Kuleba, un miembro de la tripulación de dicho buque, ciudadano sirio, habría fallecido como consecuencia del ataque que Kuleba calificó de “crimen de guerra”.
Según varias fuentes, ambos ataques se produjeron tras uno de los bombardeos más intensos en los cuatro años de guerra, en el que se lanzaron cientos de drones y misiles contra Ucrania, siendo Kiev uno de los principales objetivos. Los servicios de emergencia ucranianos informaron de que cuatro personas resultaron muertas y al menos 25 heridas en la capital ucraniana. En el ataque, que se considera un intento de intimidación para los aliados de Ucrania, Rusia utilizó por segunda vez sus misiles hipersónicos Oreshnik, que ya había empleado en noviembre de 2024.
Las autoridades turcas ya han pedido una distensión y el cese de los ataques contra buques mercantes en el mar Negro. Rusia intensificó su campaña contra los puertos marítimos y las infraestructuras portuarias de Ucrania tras los ataques contra su flota fantasma. Según Reuters, la Autoridad Portuaria de Ucrania afirmó que los ataques contra el complejo portuario de Gran Odesa casi se triplicaron en 2025 con respecto a 2024, registrándose 96 casos.






