El AIDAcosma ha sido el escenario elegido por la Cátedra de Economía Azul de la ULL y la Autoridad Portuaria de Tenerife para mostrar los proyectos, estudios y avances que a lo largo de los últimos dos años han realizado en referencia a la sostenibilidad de los entornos y todos los aspectos vinculados a los puertos como es la eliminación paulatina de las emisiones contaminantes, el impacto social y económico de los cruceros y la industria del crucero turístico, el ámbito de acoger a barcos cada vez más eficientes y, por supuesto, como la flota de AIDA Cruises es un valor en muchos de estos aspectos y la mayor atención al cuidado medioambiental.

Un centenar de personas entre ponentes, representantes de estamentos públicos y privados, empresas, alumnos de la ULL y tripulación del AIDAcosma siguieron estas jornadas que comenzaron con la intervención del viceconsejero de Economía e internacionalización del Gobierno de Canarias, Gustavo González, quien disertó sobre la importancia de la implicación de los puertos y sus autoridades portuarias en los nuevos concepto del transporte y la eficiencia, señalando que el puerto de Santa Cruz de Tenerife fue, en 2018, el primer puerto de España en realizar bunkering de GNL, precisamente a un AIDA Cruises y eso abrió muchas puertas a los que es la economía azul.
La sostenibilidad y ese amplio abanico de acciones que se incluyen en la economía azul hacen que desde 2021 y hasta 2030 se va a cambiar muchos de los conceptos y formatos de comportamiento y competitividad del tejido productivo. González de Vega señaló que las actividades empresariales y las políticas de economía azul están caminando a la par y lo difícil ha sido ponerse todos en contacto y comenzar a trabajar al unísono.

Seguidamente fu Santiago Yanes, jefe de Innovación y Proyectos de la AP tinerfeña quien explicara los trabajos y proyectos que están en marcha y de futuro con el fin de conseguir un ‘Port Zero’, indicando las variables de los mismo y las diferentes alternativas que desde la Autoridad Portuaria se están teniendo en cuenta y se han incorporado con el fin de ir avanzando hacia ese objetivo.
Por su parte, Beatriz Tovar, catedrática de Economía de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria fue más a los números y ala aplicación de los estudios de sistemas que, al final, diesen los valores de crecimiento de los puertos en los diferentes apartados, desde los cruceros turísticos hasta la pesca, pasando por la tecnología, la reparación, sostenibilidad y todo aquello esas 63 variables que figuran en el estudio y que, lamentó, no poderlos hacer de forma actualizada, al no disponer de datos de después de 2005, puesto que la revisión de cifras ‘oficiales’ para estadísticas se realiza cada 10 años… Un aspecto que el viceconsejero de Economía puntualizó, ya se está corrigiendo.
Sería la jefa del Departamento Comercial y Desarrollo de la AP de Tenerife, Luz Marina Espiau quien diese los datos relacionados con los valores económicos que la industria del crucero turístico aporta a las economías de las islas y los cuatro pilares que sustentan esta sector tan importante.

En este sentido, señaló los impactos económicos como los 350.000€ de gasto directo de cruceristas y tripulaciones a lo largo de una temporada con una media de 660€ de media por pasajero en los diferentes destinos y escalas, lo que deja en evidencia la vinculación económica de los turistas de crucero en las zonas no sólo de atraque, sino también en el entorno de ciudades próximas y destinos de excursión.
Finalmente sería el capitán del AIDAcosma, Vincent Cofalka, quien explicara los aspectos más relevantes de lo que es la industria del crucero y su implicación con los destinos que se les tienen asignados en cada temporada. No habló tanto del impacto económico, pero sí del medioambiental debido a la utilización, cada vez más importante, de barcos con energías alternativas no contaminantes y, en este sentido explicó como Aida Cruises dispondrá de toda una flota con energías limpias en 2050. «El AIDAnova o este AIDAcosma son dos de los ejemplos más relevantes» y se está en el proceso de seguir investigando qué combustible limpio es el más adecuado e ir aplicándolo a medida que se hagan barcos o se realicen sus conversiones.
Todo terminó con un balance muy positivo y con una amplitud de miras sobre lo que es y puede ser un futuro de cohesión, turismo, cruceros, economía, puertos y ciudades.






