Una alianza de 20 entidades respalda esta oportunidad para generar empleo y desarrollo en Canarias.
Gran Canaria ha decidido dar un paso firme para situarse en la vanguardia de la transición energética en España. El Cabildo insular ha solicitado al Gobierno central la convocatoria urgente de la primera subasta de energía eólica marina, al tiempo que propone la puesta en marcha de un proyecto piloto en la isla que permita activar de forma inmediata este nuevo sector.
Así lo expusieron este lunes el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, y el presidente del Cluster Marítimo de Canarias, Germán Suárez, antes del acto formal de la firma, junto a otra docena de representantes empresariales, portuarios, industriales y sindicales, entre otras entidades, de una carta dirigida a la ministra a Sara Aagesen.
Respaldo de 20 entidades
La iniciativa no llega en solitario. Cuenta con el respaldo de una amplia alianza integrada por 20 entidades del ámbito empresarial, científico y social, entre las que destacan la CEOE, Clúster Marítimo de Canarias, la Cámara de Comercio de Gran Canaria, así como los sindicatos UGT y CCOO. Este respaldo transversal refuerza el mensaje: Canarias no quiere quedarse atrás en el despliegue de la eólica marina en España.
«Gran Canaria está preparada para tener eólica marina»
El planteamiento del Cabildo es claro: mientras otros países europeos avanzan con rapidez en el desarrollo de parques eólicos offshore, España sigue sin activar el marco definitivo para su implantación. En este contexto, Canarias —y en particular Gran Canaria— se postula como el territorio idóneo para iniciar esta industria, gracias a su recurso eólico, su experiencia en infraestructuras portuarias y su ecosistema industrial vinculado al sector marítimo. Morales ha señalado durante su intervencion que «Gran Canaria está preparada para tener eólica marina ya».
La eólica marina no solo representa una oportunidad energética. Supone, sobre todo, un vector de transformación económica. Según las estimaciones manejadas por las instituciones y entidades impulsoras, el desarrollo de aproximadamente 500 MW en Canarias podría generar un impacto económico de muchos miles de millones de euros, además de favorecer la creación de miles de empleos, muchos de ellos cualificados y el desarrollo de nuevas cadenas de valor industriales.

El presidente del Clúster Marítimo de Canarias, que intervino en nombre de las entidades firmantes ha señalado que «introducir esa fuente de energía posibilitará cambiar el modelo actual, reduciendo la dependencia del exterior, impulsará la economía generando un valor añadido de millones de euros y creará empleo, en una cantidad estimada de 8.000 nuevos puestos anuales».
Suárez ha concluído que «ha llegado el momento de dejar de hablar de potenciales y hablar de decisiones», en referencia a la convocatoria de la subasta particular prevista para que pueda ponerse en marcha la energía eólica marina.
Este enfoque encaja plenamente con la necesidad estructural del archipiélago de reducir su elevada dependencia de combustibles fósiles y avanzar hacia un modelo energético más sostenible y autónomo. Pero también responde a una visión más ambiciosa: convertir a Canarias en un hub atlántico de energías renovables marinas, con capacidad para atraer inversión, talento y tecnología.
En este sentido, el Cabildo de Gran Canaria subraya que la isla ya cuenta con elementos clave para liderar este proceso: planificación territorial, capacidad logística, conocimiento técnico y un tejido empresarial preparado para asumir los retos del sector. La propuesta de un proyecto piloto no es solo una declaración de intenciones, sino una vía concreta para activar el desarrollo de la eólica marina en España desde un entorno controlado y con alto potencial de éxito.
El llamamiento conjunto de las instituciones y entidades implicadas pone el foco en la urgencia de las decisiones. El riesgo, advierten, no es solo perder una oportunidad, sino quedarse rezagados en una industria que ya está definiendo el futuro energético de Europa.






