Durante el primer trimestre de 2026, los encargos de buques de nueva construcción han aumentado un 40% respecto al mismo periodo del año pasado, hasta alcanzar 17,6 millones de toneladas de arqueo bruto compensado (Compensated Gross Tonnage, CGT). Según los datos de BIMCO, este incremento se debe a que los pedidos de buques petroleros se han triplicado en dicho periodo y a un repunte en la contratación de metaneros.
Los petroleros han supuesto un 32% del total de contratos, la cuota más alta desde el segundo trimestre de 2017. A pesar de este significativo aumento, los contratos de construcción de buques nuevos han disminuido un 17% respecto al último trimestres del 2026, por el descenso en el sector de los graneleros. Los contratos para graneleros de nueva construcción se dispararon durante el último trimestre de 2025, debido en gran medida al aumento de los pedidos de buques capesize.
En lo que va de la década de 2020, la contratación de nuevas construcciones ha sido un 47% superior a la media de la década de 2010, impulsada por unas condiciones de mercado más sólidas en los sectores de mayor porte, una flota global más amplia y una mayor necesidad de renovación de la flota. Esto ha contribuido a un aumento de los precios de las nuevas construcciones y a plazos de entrega más largos en los astilleros. En este sentido, se prevé que un 57% de los contratos firmados en lo que va de año se entreguen después de 2028.
Algunos sectores del transporte marítimo cuentan ahora con carteras de pedidos relativamente amplias. La relación entre la cartera y la flota se sitúa en el 22% en el caso de los petroleros de crudo, 19% en el de los petroleros de productos, 37% en el de los portacontenedores y 40% en el de los buques de GNL.
Los astilleros chinos siguieron siendo la opción dominante para los armadores, con una cuota del 70% de los contratos cerrados en el primer trimestre de 2026. Los astilleros coreanos captaron un 20%, con un mayor volumen de pedidos de metaneros. Por el contrario, los contratos en los astilleros japoneses cayeron un 83% respecto al primer trimestre de 2025, con una cuota de apenas un 1% de los nuevos pedidos, la más baja desde al menos 1996, lo que refleja una capacidad limitada, largos plazos de entrega y una pérdida de competitividad del sector de la construcción naval japonés.
Según BIMCO, a medio plazo, estas carteras de pedidos sobredimensionadas podrían contribuir a una desaceleración de la contratación de nuevas construcciones en varios segmentos del mercado de transporte marítimo. Los largos plazos de entrega en los astilleros y los elevados precios, combinados con la gran incertidumbre respecto a las rutas por el mar Rojo y el estrecho de Ormuz y la disponibilidad o no de combustibles alternativos, podrían también afectar negativamente a la contratación.





