La Autoridad Portuaria de Baleares (APB) ha adelantado en un día el calendario previsto e inició ayer las maniobras de reflotamiento del yate hundido en la entrada del puerto de Eivissa. Esta operativa ha permitido trasladar la embarcación, que actualmente se encuentra a aproximadamente diez metros por debajo del nivel del mar, hasta el tacón del dique del Botafoc.
La operación, coordinada por la APB, entra así en una fase decisiva. Hoy está previsto llevar a cabo el izado del yate, es decir, la maniobra para elevar la embarcación fuera del agua y situarla en seco. Esta actuación permitirá iniciar posteriormente las tareas de tratamiento de residuos y los trabajos de deslastrado.
El presidente de la APB, Javier Sanz, y el director, Toni Ginard, se desplazaron ayer al muelle de Botafoc para seguir in situ el desarrollo de los trabajos, junto con el capitán marítimo de Eivissa, Luis Gascón.
Operativa desarrollada ayer
Durante la jornada, una embarcación realizó el remolque del pecio hasta el muelle, mientras que otra siguió el recorrido con una barrera absorbente para recoger posibles restos líquidos y sólidos.
Una vez en puerto, se desplegaron nuevas barreras de contención perimetrales, configurando un sistema de doble barrera absorbente y flotante con el objetivo de garantizar la máxima protección del medio marino durante las siguientes fases de la operativa.
Tareas de limpieza y retirada de contaminantes
En paralelo a las maniobras de reflotamiento, los equipos especializados continúan con las tareas de saneamiento de la embarcación. Desde el lunes, los submarinistas han extraído un total de 900 litros de líquidos contaminantes del interior del yate.
Además, en jornadas previas se han retirado 900 kg de residuos sólidos. A esta cantidad se suman los trabajos realizados ayer, en los que se extrajeron tres sacos adicionales de 250 kg cada uno. En conjunto, ya se han recuperado 1.650 kg de restos sólidos, reduciendo de forma significativa el riesgo de contaminación.
Todos los residuos recuperados serán trasladados a una planta de tratamiento autorizada para su correcta gestión.
Una vez completada la maniobra de izado y la puesta en seco de la embarcación, se iniciará una fase de investigación y peritaje técnico que se prolongará durante aproximadamente una semana, con el objetivo de esclarecer las causas del incidente.
La APB mantiene activado todo el dispositivo de control y seguimiento, con el objetivo de garantizar una actuación segura, eficaz y respetuosa con el entorno marino, en una operativa de alta complejidad técnica que continúa avanzando según lo previsto.





