La Autoridad Portuaria de Ferrol-San Cibrao cerró el primer semestre del año con un tráfico total de 3.647.278 toneladas, lo que representa un incremento del 6,48% respecto al mismo periodo de 2025, cuando se registraron 3.425.314 toneladas. En términos absolutos, el crecimiento fue de 221.964 toneladas, consolidando la tendencia positiva iniciada el año pasado, aunque con una moderación en los últimos meses.
Los graneles líquidos impulsan el crecimiento
Los graneles líquidos fueron el principal motor de la actividad portuaria durante el semestre. El tráfico alcanzó 1.612.905 toneladas, un 30% más que en el mismo periodo del año anterior, gracias al buen comportamiento del gas natural, que continúa siendo el principal tráfico del puerto, y al aumento del movimiento de fuel oil.
Este crecimiento permitió compensar el descenso registrado en otras categorías de mercancías.
Descenso de graneles sólidos y mercancía general
Los graneles sólidos sumaron 1.531.264 toneladas, lo que supone una caída del 6,9% respecto a las 1.645.214 toneladas registradas en el primer semestre de 2025.
Por su parte, la mercancía general alcanzó 503.109 toneladas, frente a las 540.117 toneladas del mismo periodo del ejercicio anterior, lo que representa un descenso del 6,85%.
La terminal de contenedores sigue afectada por el contexto internacional
La Autoridad Portuaria señaló que la terminal de contenedores continúa acusando el impacto de la situación geopolítica sobre el transporte marítimo.
Durante el primer semestre de 2026 movió 97.425 toneladas, frente a las 187.137 toneladas registradas un año antes. En términos de TEU, el tráfico pasó de 17.223 a 7.082 contenedores.
Perspectivas positivas para el cierre del año
Pese a la incertidumbre del contexto internacional, la Autoridad Portuaria prevé cerrar 2026 con cifras ligeramente superiores a las del ejercicio anterior.
Entre los factores que respaldan estas previsiones destacan la incorporación de una nueva línea de tráficos, la evolución favorable de los graneles líquidos y la próxima finalización de las obras ferroviarias, consideradas estratégicas para mejorar la competitividad de la terminal de contenedores. No obstante, el organismo insiste en mantener la prudencia debido a la influencia que la coyuntura geopolítica continúa ejerciendo sobre el comercio marítimo.








