En Astican, la formación continua no es simplemente una obligación, sino una apuesta estratégica por el crecimiento personal y la innovación, una prioridad estratégica para garantizar la seguridad y la eficiencia de nuestras operaciones.
A través de ejercicios prácticos y simulacros realistas, se busca que todo el equipo adquiera competencias clave para actuar con eficacia ante emergencias, reforzando un entorno profesional que impulsa tanto a las personas como a la empresa. «Recientemente, hemos llevado a cabo dos importantes acciones formativas en nuestro astillero que refuerzan nuestro compromiso con la autoprotección y la sostenibilidad medioambiental», ha señalado la compañía.
La primera fue una formación intensiva dirigida a nuestros bomberos e ingenieros de HSE, centrada en los equipos de intervención crítica. Esta sesión práctica incluyó el uso de aparatos de respiración autónomos, trajes de intervención, botellas de oxígeno y técnicas avanzadas con mangueras y boquillas especiales. Además, repasamos los protocolos esenciales de respuesta ante emergencias. Esta actividad forma parte de nuestro Plan de Formación Anual y se enmarca en el Plan de Autoprotección (PAU), clave para mantener preparados a nuestros equipos ante cualquier eventualidad.
La segunda acción fue un simulacro de emergencia medioambiental, en el que simulamos un vertido durante una operación de bunkering. Gracias a la coordinación con la Autoridad Portuaria de Las Palmas y la empresa especializada Sepcan, se desplegaron barreras de contención y se aplicaron protocolos reales de respuesta. Nuestro personal, junto con bomberos y el equipo HSE, actuó rápidamente para contener el “vertido” simulado y colaborar con los equipos externos.

Objetivos principales
Desarrollo de habilidades críticas: Se combinan componentes teóricos con prácticas supervisadas para que el personal aprenda a manejar situaciones reales, minimizando errores en contexto de presión. Y Preparación operativa: Los simulacros permiten entrenarse en condiciones que recrean emergencias reales, asegurando que se tomarán decisiones rápidas y acertadas cuando sea necesario.
Con estos ejercicios se consigue el Incremento de la seguridad: Saber cómo actuar reduce riesgos en entornos operativos, lo que protege tanto a las personas como a las instalaciones; Mejora de la eficacia colectiva: El entrenamiento fortalece la coordinación entre departamentos y equipos, generando respuestas más eficientes; y Crecimiento profesional: La formación continua abre una vía de progreso y aprendizaje para cada persona, lo que también potencia la competitividad de ASTICAN.
El enfoque de ASTICAN en la formación refleja la convicción de que invertir en habilidades y capacidades es invertir en el futuro, y reflejan el compromiso de Astican con la prevención, la seguridad y el respeto al medio ambiente, señalando que «Gracias al esfuerzo conjunto de todos los participantes y a la colaboración con entidades especializadas, seguimos fortaleciendo nuestra capacidad de respuesta ante incidentes, asegurando un entorno de trabajo más seguro para todos». La empresa considera que este compromiso no solo fortalece el equipo, sino que también contribuye directamente al éxito sostenido y a la resiliencia organizacional.






