La Comisión Marítima Federal de EE.UU. (Federal Martime Comission, FMC) ha declarado que está siguiendo de cerca las posibles represalias de China contra los buques de pabellón panameño y sus eventuales efectos sobre el transporte marítimo internacional.
Según diversas informaciones publicadas, las autoridades chinas estarían reteniendo buques panameños en sus puertos tras la decisión adoptada por Panamá, a comienzos de este año, de retirar a la empresa hongkonesa CK Hutchison la explotación de las terminales de Balboa y Cristóbal, situadas en los accesos del Canal.
Según declaraciones de la presidenta de la FMC, Laura DiBella, “China ha impuesto un aumento de las retenciones de buques de bandera panameña en puertos chinos bajo el pretexto de las inspecciones por el control del Estado rector del puerto, superando ampliamente los niveles históricos”. Añadió además que este endurecimiento de las inspecciones se habría producido en virtud de directrices informales y que “parece tener por objeto castigar a Panamá tras la transferencia de los activos portuarios de Hutchison”.
DiBella, que fue nombrada presidenta del organismo por Donald Trump en enero de este año, afirmó que la FMC está “siguiendo de cerca” la situación y sus efectos sobre las condiciones del transporte marítimo mundial.
En enero, la Corte Suprema de Panamá dictaminó, tras una investigación, que la concesión otorgada a CK Hutchison para explotar las terminales de Balboa y Cristóbal, en las vertientes del Pacífico y del Atlántico del canal, era inconstitucional. Posteriormente, Panamá adjudicó acuerdos provisionales de explotación por 18 meses a APM Terminals, del grupo Maersk, y a Terminal Investment Limited, filial de Mediterranean Shipping Company (MSC). Como consecuencia de esta decisión, Hutchison ha solicitado un arbitraje contra Panamá, en el que reclama más de 2.000 millones de dólares por daños y perjuicios.
La resolución judicial panameña se produjo un año después de que Trump declarase que EE.UU. recuperaría lo que, a su juicio, era el control del canal de manos de China.
Según DiBella, tras la sentencia judicial el Ministerio de Transporte de China mantuvo conversaciones de alto nivel con representantes de Maersk y MSC. Posteriormente, la naviera estatal china COSCO, cuarto mayor operador mundial de líneas regulares de portacontenedores, suspendió sus servicios a Balboa y desvió sus operaciones.
Para la presidenta de la FMC, las actuaciones de gobiernos extranjeros que detienen o retrasan buques vinculados al comercio estadounidense “son incompatibles con el mandato de la Comisión de proteger la fiabilidad y la integridad de la cadena de suministro global de EE.UU.”. Añadió que, “dado que los buques de pabellón panameño transportan una parte significativa del comercio en contenedores de EE.UU., estas actuaciones podrían tener consecuencias comerciales y estratégicas significativas para el transporte marítimo estadounidense”.
DiBella no precisó qué medidas podría adoptar EE.UU. para responder a esta situación. Panamá es el segundo registro de buques del mundo, con más de 8.500 buques que suman 225 millones de toneladas de arqueo bruto y suponen aproximadamente un 14% del tonelaje mundial.





