El siniestro del Morning Midas, que obligó a evacuar a los 22 tripulantes —todos rescatados sanos y salvos—, reaviva la preocupación por los riesgos de las baterías de ion‑litio en el transporte marítimo.
El incendio comenzó el 3 de junio en la cubierta donde se almacenaban cerca de 800 vehículos eléctricos (además de otros 2.200 coches convencionales e híbridos) en ruta desde Yantai (China) hacia el puerto mexicano de Lázaro Cárdenas.
Aunque la tripulación activó el sistema de supresión de CO₂, los sistemas se agotaron y las llamas se reavivaron, superando las capacidades de extinción tradicionales.
Todos los 22 marineros del Morning Midas abandonaron el barco en botes salvavidas y fueron rescatados sin heridas por un barco cercano, según informó la Guardia Costera de EE. UU.

Hundimiento y rescate ambiental
El Morning Midas se hundió el 23 de junio, a unas 400–415 millas al suroeste de Alaska, en aguas de cerca de 5.000 metros de profundidad. Zodiac Maritime desplegó dos remolcadores con equipos de control de contaminación y un barco especializado para vigilar posibles escapes de hidrocarburos u otros contaminantes, con apoyo de la Guardia Costera y Resolve Marine.
El incidente revive advertencias de Allianz y otros expertos sobre la peligrosidad de transportar baterías de ion‑litio. Ya en 2022, el Felicity Ace se hundió tras un incendio similar, presuntamente agravado por estas baterías. Las baterías no solo son difíciles de extinguir —requieren decenas de miles de litros de agua—, sino que también pueden generar humos tóxicos como el fluoruro de hidrógeno .
Implicaciones para la industria logística
Transportistas y aseguradoras temen un repunte en siniestros si no se adoptan nuevas medidas de contención: sistemas de enfriamiento especializados, segregación de carga, y protocolos de emergencia adaptados a baterías. El incidente deja una cuenta pendiente con la seguridad en rutas marítimas que transportan vehículos con alta densidad de baterías eléctricas.
En suma, el hundimiento del Morning Midas reitera la vulnerabilidad del transporte marítimo ante incendios derivados de las baterías de ion‑litio, y exige medidas urgentes en regulación, seguro y respuesta a emergencias.





