En las últimas décadas, ha existido una estrecha relación entre el comercio marítimo de China y los mercados de materias primas. La fortaleza de la demanda china de éstas últimas ha marcado las tendencias tanto en sus precios mundiales como en la demanda de transporte marítimo. En su informe semanal más reciente, Clarksons analiza la relación entre estos factores en las últimas dos décadas.
China es el mayor consumidor de materias primas del mundo y el mayor importador de mercancías por vía marítima. Actualmente estas importaciones suponen más de 3.000 millones de toneladas (Mt) anuales, equivalentes a alrededor de un 25% del total mundial. Esto fue especialmente evidente durante la década de 2000.
Las importaciones chinas por vía marítima aumentaron una media de un 18% anual entre 2003 y 2008, mientras que el índice de precios de materias primas transportadas por vía marítima de Clarksons (Global Seaborne Commodity Price Index) alcanzó su máximo histórico en julio de 2008, marcando 778 $/t. De forma similar, la débil demanda china fue un factor clave de la depresión de los mercados de materias primas en el bienio 2015-16.
Sin embargo, desde 2020, tanto los mercados de materias primas como la demanda de transporte marítimo se han caracterizado por una notable volatilidad a causa del significativo impacto de graves perturbaciones macroeconómicas y geopolíticas. Según Clarksons, en la actualidad, las importaciones chinas parecen responder a las tendencias de los precios de las materias primas, más que impulsarlas.
Las importaciones chinas por vía marítima aumentaron un 9% en 2020, hasta 2.900 Mt, mientras la demanda en otros lugares cayó durante la pandemia provocando un descenso de los precios de las materias primas. El índice de precios de materias primas cayó en abril de 2020 hasta 213 $/t, su mínimo histórico. Esta caída sirvió para favorecer el aumento de la demanda china e incluso el aumento de sus stocks.
En 2022 la invasión rusa de Ucrania interrumpió las cadenas de suministro de materias primas y disparó los precios, que alcanzaron, en junio de 2022, 692 $/t en el índice de Clarksons. China redujo entonces sus importaciones y utilizó sus stocks. Las importaciones por vía marítima del país cayeron un 5% hasta 2.700 Mt en 2022, lo que significaba el primer descenso en este siglo.
Desde principios de 2023 los precios de las materias primas se han moderado, según los datos del índice Clarksons, cayeron un 34% entre junio de 2022 y junio de 2024, y las importaciones chinas por vía marítima han resurgido: crecieron un 13% hasta alcanzar la cifra récord de 3.050 millones de toneladas en 2023. Las de las principales mercancías, como el mineral de hierro, el carbón y el crudo, alcanzaron nuevos máximos, incluso a pesar de una economía que no ha estado “funcionando a pleno rendimiento”.
Esta tendencia ha continuado en 2024, con un aumento de las importaciones por vía marítima de alrededor de un 5% interanual entre enero y julio (pese a que las importaciones de crudo se han suavizado).
Esta situación de precios más atractivos —una vez más en un contexto geopolítico complejo—ha servido a China para reabastecer sus stocks de diversas materias primas. Por ejemplo, las de mineral de hierro han aumentado aproximadamente en 30 millones de toneladas.
Así pues, para Clarksons, existen vínculos claros entre los precios de las materias primas y el comercio marítimo, aunque la dinámica pueda cambiar. Una serie de factores como el ritmo de acumulación de stocks, las tendencias del sector inmobiliario y la transición energética, entre otros influirán claramente en las tendencias futuras del comercio chino, pero sin duda merecerá la pena vigilar los precios de las materias primas.






