Se utilizarán sonares y submarinistas para controlar que el dragado no dañe la flora de la zona.
Port Tarragona inició el viernes, 17 de abril, las tareas de reposición de arena en la playa de la Pineda. La aportación total será de 100.000 m³ de arena, que se extraen de un banco situado al sur del espigón del Racó de la Pineda. Los trabajos tienen una duración máxima de 15 días, de modo que la playa quedará lista para el inicio de la temporada turística. Esta aportación de arena se enmarca en un contrato de dos años, que comenzó en 2025, y que tiene un presupuesto total de 2,8 millones de euros (IVA incluido). Se trata de una medida ambiental compensatoria temporal por la prolongación del dique de Levante. La futura construcción del contradique de Poniente permitirá una estabilización definitiva, de manera que ya no serán necesarias nuevas aportaciones.
Los trabajos para la reposición de arena comenzaron con la instalación de las tuberías que transportan los sedimentos hasta la playa. El miércoles, 15 de abril, llegó al recinto portuario la draga Idun R, encargada de llevar a cabo los trabajos de extracción de material del banco de arena. El buque es propiedad de Rohde Nielsen, empresa ganadora del contrato para la aportación de arena de los años 2025 y 2026. Se trata de una draga de succión en marcha y calado reducido —4 metros— que puede descargar por compuerta inferior o impulsando el material mediante tubería.
La draga Idun R está trabajando dentro de la zona autorizada, un área de 21 hectáreas situada al sur del espigón del Racó de la Pineda. Los sedimentos llegan impulsados a través de la tubería hasta la playa, donde finalmente son distribuidos por maquinaria terrestre. Se prevé que las tareas de dragado y recolocación de arena se prolonguen unos 15 días, de modo que la playa quedará lista justo antes del inicio de la temporada turística.
Protección del entorno natural
Uno de los objetivos de Port Tarragona es velar por el entorno natural en todos sus ámbitos de actuación, especialmente en lo que se refiere a las obras. Por este motivo, además de cumplir con las medidas ambientales exigidas por la normativa, se da un paso más y se aplican controles propios y específicos en esta obra.
Una de las principales medidas será controlar la calidad del dragado y del agua. Dentro de las medidas ambientales de competitividad en estrategias marítimas, se utilizarán sonares y submarinistas para comprobar que el dragado no dañe la flora de la zona, poblada de Cymodocea nodosa, una alga fanerógama marina incluida en el listado de especies silvestres de protección especial.
Además, el Puerto de Tarragona realizará controles diarios y formación específica al personal para la observación o detección de rastros de la tortuga boba, una especie en riesgo cuya presencia se conoce en otras playas del litoral tarraconense.
Estabilizar la playa definitiva, objetivo de futuro
La aportación de arena a la playa de la Pineda es una medida ambiental compensatoria por la prolongación del dique de Levante. Esta aportación extraordinaria de arena, unida a la acción de los espigones de contención situados a ambos lados de la playa —el espigón de Els Prats y el espigón del Racó—, permite devolver el equilibrio a la playa de la Pineda durante esta temporada. El objetivo de Port Tarragona es lograr la estabilización definitiva de la playa, que se alcanzará gracias al futuro contradique de Poniente.





