Las Autoridades Portuarias de Vigo y A Coruña han coincidido en la necesidad de que la futura tasa turística de Galicia contemple las particularidades del tráfico de cruceros y no penalice a los puertos ni a las navieras que operan en la comunidad. Ambas instituciones han solicitado a la Xunta que el diseño final del impuesto diferencie claramente entre los visitantes que pernoctan en la ciudad y aquellos que realizan escalas breves, ajustando su aplicación a la realidad de este tipo de turismo.
Desde la Autoridad Portuaria de Vigo, su presidente, Carlos Botana, ha pedido expresamente que se modifique la redacción actual del proyecto legislativo para que los cruceristas solo paguen la tasa turística en caso de pasar la noche en el municipio. En su opinión, los pasajeros que permanecen unas horas en tierra durante una escala no generan el mismo impacto en los servicios públicos ni en la oferta turística que quienes pernoctan, y por tanto no deberían estar sujetos a la misma tributación.
Botana subraya además que Vigo es un puerto líder en tráfico de cruceros del noroeste peninsular, con más de 200.000 pasajeros anuales, y que una carga fiscal excesiva podría restar competitividad a Galicia frente a otros destinos atlánticos y cantábricos.
Por su parte, la Autoridad Portuaria de A Coruña, que ha trasladado formalmente su solicitud a la Xunta a través de su Consejo de Administración, coincide en reclamar que la tasa turística se aplique solo a los pasajeros que efectivamente pernocten en la ciudad. Desde el puerto coruñés se advierte que el turismo de cruceros tiene un enorme efecto tractor en la economía local —comercio, restauración, transporte y servicios—, y que imponer una tasa indiscriminada podría desincentivar las escalas de navieras internacionales que actualmente escogen A Coruña como puerto base o de tránsito.
Ambas autoridades portuarias defienden una posición común: mantener el atractivo de Galicia como destino de cruceros sostenible y competitivo, fomentando la coordinación entre administraciones locales, autonómicas y portuarias para lograr un modelo equilibrado que potencie el desarrollo económico sin perjudicar la imagen del destino.
En un contexto de creciente debate sobre la implantación de tasas turísticas en España, los puertos gallegos insisten en que el sector marítimo-turístico requiere un tratamiento específico, adaptado a su singularidad y a su importante contribución al tejido económico regional.






