En este mes de julio, el sistema de detección de riesgos de meteoritos y cometas ATLAS, capto la 3ª señal de un objeto interestelar. Después de Oumuamua (2017) y Borishov (2019), se ha captado un nuevo objeto proveniente de fuera de nuestro sistema solar, 3i/ATLAS, el cual se comporta de manera anómala y se duda si es un cometa o un transporte interestelar.
La primera presencia de este cometa, natural o artificial, fue detectada por el telescopio chileno ATLAS de Río Hurtado. A partir de ahí, todos los telescopios, satélites y rovers marcianos enfocan al 3i/ATLAS.

Para ser un cometa, 3i/ATLAS, ofrece una docena de anomalías conocidas hasta el momento. Según el Dr. Avi Loeb, catedrático de HARVARD:
- Su trayectoria retrógrada está alineada con una diferencia de 5 grados con el plano de la eclíptica de los planetas alrededor del Sol, con una probabilidad del 0,2%.
- Durante julio y agosto, así como a principios de noviembre de 2025, mostró un chorro dirigido hacia el Sol (anticola) que no es una ilusión óptica desde una perspectiva geométrica, a diferencia de los cometas conocidos (véase aquí).
- Su núcleo es aproximadamente un millón de veces más masivo que 1I/ʻOumuamua y mil veces más masivo que 2I/Borisov, mientras se mueve más rápido que ambos, todo ello con una probabilidad inferior al 0,1%.
- Su momento de llegada estaba ajustado con precisión para situarlo a decenas de millones de kilómetros de Marte, Venus y Júpiter y ser inobservable desde la Tierra en el perihelio, con una probabilidad del 0,005%.
- Su penacho de gas contiene mucho más níquel que hierro (como se encuentra en las aleaciones de níquel de producción industrial) y una proporción de níquel respecto al cianuro que es órdenes de magnitud mayor que la de todos los cometas conocidos, incluido 2I/Borisov, con una probabilidad inferior al 1%.
- Su penacho de gas contiene solo un 4% de agua en masa, un constituyente principal de los cometas conocidos.

- Muestra una polarización negativa extrema, sin precedentes en todos los cometas conocidos, incluido 2I/Borisov, con una probabilidad inferior al 1%.
- Llegó desde una dirección coincidente con la «Señal Wow» de radio con una diferencia de 9 grados, con una probabilidad del 0,6%.
- Cerca del perihelio, aumentó de brillo más rápido que cualquier cometa conocido y era más azul que el Sol.
- Exhibe chorros dirigidos hacia el Sol y en dirección contraria que requieren una superficie irrazonablemente grande para absorber suficiente luz solar necesaria para sublimar el hielo suficiente para alimentar el flujo de masa de estos chorros.
- Cerca del perihelio, exhibe una aceleración no gravitacional que requiere la evaporación masiva de al menos el 13% de su masa, mientras que las imágenes preliminares indican que el objeto mantuvo su integridad y no se desintegró.
- Sus chorros estrechamente colimados mantienen su orientación a lo largo de un millón de kilómetros en múltiples direcciones relativas al Sol a pesar de su rotación medida.

Si se trata de un objeto artificial, quizás el 19 de diciembre, nos deje algún paquete cuando esté más próximo a nuestro planeta Tierra. Quizás se trate de un transporte insterestelar… así lo afirma el Dr. Loeb. Nunca se sabe…









