La empresa Boteros Amarradores de Tarragona, concesionaria encargada del servicio de amarre en el Puerto de Tarragona, continúa con su proceso de modernización mediante la incorporación de dos nuevas unidades a su flota, las embarcaciones Algars y Capçanes.
Estas dos embarcaciones han supuesto una inversión de 1.300.000 euros y representan la tercera y la cuarta unidad de un ambicioso plan de renovación integral de la flota iniciado en 2023. Esta estrategia de crecimiento y actualización tecnológica prevé culminar el próximo año con la incorporación de una quinta unidad, consolidando así un servicio más eficiente, seguro y sostenible para toda la comunidad portuaria.
Seguridad y potencia al servicio de la operativa portuaria
En cuanto a sus características técnicas, ambas embarcaciones han sido diseñadas bajo los estándares más exigentes para garantizar una respuesta óptima en las tareas más complejas. Con unas dimensiones de 10,5 metros de eslora y 4,20 metros de manga, estas unidades destacan por su robustez gracias a un casco de acero, que las convierte en embarcaciones totalmente ignífugas e insumergibles.
Esta condición resulta esencial para mantener la flotabilidad y la seguridad del personal en cualquier circunstancia dentro de las aguas portuarias. Además, las lanchas están equipadas con motores de 285 CV, que les permiten alcanzar una velocidad de 9 nudos y un tiro de 4 toneladas, ofreciendo una gran maniobrabilidad y potencia para operar en espacios reducidos y participar en labores de rescate dentro del recinto portuario.
Compromiso con el territorio y la sostenibilidad marina
La elección de los nombres de estas nuevas unidades responde a una tradición histórica de la empresa de vincular su actividad con la geografía local mediante el uso de nombres de ríos y rieras de la provincia de Tarragona. Siguiendo la estela de embarcaciones como Ebre, Francolí o Siurana, la compañía ha escogido el nombre de Capçanes, por la riera que nace y atraviesa esta localidad del Priorat, y Algars, por el río que nace en los Puertos de Beceite y actúa como frontera natural entre Cataluña y Aragón a su paso por la comarca de la Terra Alta.
Más allá de su simbolismo, la puesta en servicio de estas embarcaciones refuerza el compromiso compartido entre la empresa y la Autoridad Portuaria de Tarragona con la calidad del servicio, apostando por la tecnología y la seguridad como pilares fundamentales de su actividad.
Una inversión privada que impulsa la competitividad portuaria
Aunque se trata de una inversión de carácter privado, la incorporación de estos activos tiene un impacto directo en la mejora de la eficiencia global de la infraestructura portuaria. Esta renovación facilita el atraque seguro de grandes buques y garantiza una respuesta ágil gracias a la capacidad de las lanchas para operar en espacios reducidos y zonas de difícil acceso.
Para la Autoridad Portuaria de Tarragona, el esfuerzo inversor y la profesionalidad de concesionarias como Boteros Amarradores constituyen un ejemplo de colaboración estratégica para seguir posicionando al Puerto de Tarragonacomo un referente en innovación, seguridad y calidad de servicio, al servicio de todas las empresas del sector.








