La concesión quedaría configurada con una parcela terrestre de 12.048,76 metros cuadrados destinada a centro de reparaciones navales, junto a una lámina de agua total que supera los 25.500 metros cuadrados.
La Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife ha sacado a información pública la solicitud presentada por Tenerife Shipyards, S.A. para modificar de forma sustancial su actual concesión administrativa en el puerto capitalino. El objetivo es claro: ampliar su capacidad operativa mediante la incorporación de nueva superficie y la instalación de un dique flotante que refuerce su posicionamiento en el sector de reparaciones navales.
La propuesta plantea la incorporación de 1.920 metros cuadrados adicionales de lámina de agua, lo que permitiría reorganizar y optimizar el espacio concesional existente. De aprobarse, la concesión quedaría configurada con una parcela terrestre de 12.048,76 metros cuadrados destinada a centro de reparaciones navales, junto a una lámina de agua total que supera los 25.500 metros cuadrados.
Este dique flotante de Tenerife Shipyards cuenta con una capacidad de elevación de 22.000 toneladas, y contará con una eslora aproximada de 240 metros y una manga de 50 metros. Construído por el astillero chino HRDD (Huarun Dadong Dockyard). La inversión total estimada está en torno a 40 millones de euros (31,5 millones para la construcción y unos 7 millones para el transporte hasta Tenerife). En estos momentos el Hidramar Ultra 22000, se encuentra navegando en remolque hacia su enclave en Tenerife, donde tiene previsto llegar en torno al 20 de abril de 2026.
Este espacio marítimo incluye zonas clave como la línea de atraque y maniobra en la segunda alineación del Dique del Este, así como áreas de maniobra en la primera alineación, todas ellas fundamentales para la operativa del futuro dique flotante y sus instalaciones auxiliares.

La incorporación de esta infraestructura supone un paso relevante en la estrategia de crecimiento de Tenerife Shipyards, que busca consolidarse como uno de los actores de referencia en el Atlántico medio dentro del segmento de reparación y mantenimiento de buques. La instalación de un dique flotante permitiría ampliar el rango de servicios, aumentar la capacidad de atención simultánea y mejorar la competitividad frente a otros enclaves portuarios de la región.
Desde el punto de vista portuario, esta solicitud encaja en la tendencia de especialización y refuerzo del negocio industrial en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, donde el sector offshore, la reparación naval y los servicios a buques están ganando peso como líneas estratégicas de desarrollo.
Tal y como establece la normativa vigente, el expediente se somete ahora a un periodo de información pública de veinte días. Durante este plazo, administraciones, entidades y particulares que puedan verse afectados podrán examinar la documentación y presentar alegaciones.
Este proceso, habitual en modificaciones sustanciales de concesiones portuarias, permitirá evaluar el encaje de la propuesta tanto desde el punto de vista técnico como de ordenación del espacio portuario.
Más allá del trámite administrativo, la iniciativa refleja un movimiento relevante en el ecosistema portuario tinerfeño: la apuesta por dotarse de infraestructuras más avanzadas y flexibles para captar tráficos de mayor valor añadido. En un contexto de creciente competencia entre hubs atlánticos, cada metro de lámina de agua y cada inversión en capacidad industrial cuentan.






