Port Tarragona acogió este lunes, 29 de junio, la conferencia ‘El Corredor Mediterráneo. ¿Qué le falta todavía? ¿Cómo resolver la confluencia con el Eje del Ebro’, organizada por FERRMED y la Autoridad Portuaria de Tarragona. La asociación ha indicado que es necesaria una inversión de 7.000 millones de euros en Cataluña en medidas de máxima prioridad para adaptar la infraestructura ferroviaria y evitar cuellos de botella derivados de la puesta en marcha del Corredor Mediterráneo y del incremento previsto del transporte de mercancías por tren para cumplir los objetivos fijados por la Unión Europea.
Entre las medidas propuestas por FERRMED destacan duplicar las líneas en cercanías de Barcelona y Tarragona, separar tráficos de pasajeros y mercancías, construir nuevas terminales intermodales, recuperar la línea Reus-Roda o construir nuevos accesos ferroviarios a los puertos de Barcelona y Tarragona.
El presidente de Port Tarragona, Santiago J. Castellà, ha puesto en valor el impacto en la competitividad territorial que aporta el Corredor Mediterráneo. “Nuestras posibilidades se multiplican con el Corredor. Sin él, la llegada de la alianza entre COSCO SHIPPING y PTP para explotar la terminal polivalente del Muelle de Andalucía y la terminal ferroportuaria de la Boella no habría sido posible”, ha asegurado el presidente del puerto. En esta línea, ha advertido que “si no se resuelven todas las carencias que presenta el Corredor y que FERRMED ha identificado con gran precisión, perderemos competitividad y oportunidades de negocio”.
Castellà ha destacado la posición “privilegiada” que tiene Tarragona como punto de conexión entre los corredores del Mediterráneo y del Ebro y el Henares, que son los que mueven más mercancías de todo el Estado. “El Corredor del Ebro es absolutamente estratégico, pero presenta deficiencias estructurales que debemos superar”, ha afirmado. En esta misma línea, el presidente de FERRMED, Joan Amorós, ha animado a todos los actores implicados a “hacer fuerza para que ambos corredores se desarrollen adecuadamente” y así “evitar cuellos de botella” y el colapso del servicio.
Inversión de 7.000 millones de euros en Cataluña
Amorós ha recordado que Barcelona-Tarragona es el tercer hub logístico más grande de Europa, solo por detrás de la zona del Ruhr y del Gran Milán, y ha subrayado que tanto el Corredor Mediterráneo como el del Ebro forman parte de la red prioritaria a nivel europeo, motivo por el cual las actuaciones a realizar son “esenciales”. El presidente de FERRMED ha detallado que, de los 12 cuellos de botella identificados que habrá en 2030 en todo el Corredor Mediterráneo, 7 se situarán en la confluencia entre este corredor y el Eje del Ebro.
“Debemos priorizar las actuaciones que nos permitan dar solución a los futuros cuellos de botella en la confluencia de estos dos corredores. Son actuaciones estratégicas, con un alto impacto positivo y un elevado retorno económico”, ha asegurado Joan Amorós. Por ello, ha reclamado una inversión de 7.000 millones de euros en actuaciones de máxima prioridad en Cataluña.
Estas actuaciones incluyen: la revisión y modernización de la infraestructura de Rodalies en Barcelona y Tarragona; una nueva línea de mercancías Oeste Martorell – Nudo de Castellbisbal – Mollet – Sant Celoni; cambio de ancho en la línea convencional Barcelona – Girona – Portbou; conexión ferroviaria de paso y no en fondo de saco en el Aeropuerto de Barcelona y enlaces directos con los aeropuertos de Reus y Girona; implantación del ERTMS (Sistema Europeo de Gestión del Tráfico Ferroviario) en las líneas de cercanías de Barcelona y Tarragona; terminales intermodales en Granollers y Constantí; adecuación de la línea entre Sant Vicenç de Calders – Roda de Berà – Constantí – Reus para el paso de mercancías hacia el interior; y nuevos accesos ferroviarios a los puertos de Barcelona y Tarragona.
19 terminales intermodales en Cataluña
Paralelamente a estas actuaciones prioritarias, los estudios de FERRMED indican que Cataluña necesitaría un total de 19 terminales intermodales, incluyendo las de gran capacidad, intermedias y pequeñas. “Disponer de estas terminales ayudaría a evitar los cuellos de botella y a promover un sistema de transporte de mercancías por ferrocarril más flexible”, ha apuntado Amorós.
Las comarcas de Tarragona agruparían nuevas terminales, que deberían situarse, según el análisis de demanda de la asociación, en L’Arboç, Valls/Nulles, Constantí, Montblanc y L’Aldea. A ellas habría que sumar la terminal de la Boella, situada dentro del recinto portuario, que ahora experimentará una optimización gracias a la llegada de la alianza COSCO-PTP como nuevos operadores.
Más inversión en el trazado español del Corredor Mediterráneo
FERRMED ha cifrado además en 30.000 millones de euros la inversión adicional necesaria en todo el trazado español del Corredor Mediterráneo para garantizar que la infraestructura pueda responder al crecimiento del transporte de mercancías por ferrocarril según el objetivo del 30% fijado por la Unión Europea.
Estas inversiones incluirían duplicar las líneas también en Valencia, además de en Barcelona y Tarragona; separar los tráficos de pasajeros y mercancías en todo el Corredor Mediterráneo y el Eje del Ebro en Cataluña; convertir a ancho UIC todas las líneas de Cataluña y mantener el tercer carril en las conexiones de los puertos; duplicar la línea en el tramo entre Tarragona y Castellón (alta velocidad); doble vía en la línea Almansa – Alicante; doble línea entre Alicante y Murcia en ancho UIC; crear la nueva línea Lorca – Baza – Guadix y Almería – Motril – Málaga – Algeciras; y construir 30 nuevas terminales intermodales.








