El MITECO inicia el desmantelamiento de Puerto Mayor para recuperar la Caleta del Estacio
El MITECO pone en marcha la retirada de las instalaciones de Puerto Mayor y la restauración ambiental de la Caleta del Estacio, en San Javier, con una inversión de 23,6 millones y 18 meses de obras.
La actuación retirará estructuras, rellenos y suelos contaminados del proyecto portuario inconcluso de La Manga y restaurará cerca de un millón de metros cuadrados de litoral.
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha iniciado el desmantelamiento de las instalaciones inacabadas de Puerto Mayor y la recuperación ambiental de la Caleta del Estacio, en La Manga del Mar Menor, dentro del término municipal de San Javier. La obra pone en fase material una actuación reclamada durante décadas y destinada a devolver al dominio público un tramo costero transformado por un proyecto de puerto deportivo que nunca llegó a completarse.
La intervención cuenta con una inversión aproximada de 23,6 millones de euros y un plazo previsto de 18 meses. Los trabajos fueron adjudicados a Acciona Construcción después de que quedara resuelto el procedimiento de contratación. El proyecto definitivo había sido aprobado por la Dirección General de la Costa y el Mar en julio de 2025, según consta en el anuncio publicado en el Boletín Oficial del Estado. La actuación forma parte del Marco de Actuaciones Prioritarias para Recuperar el Mar Menor, el programa estatal que agrupa medidas ambientales, hidráulicas y territoriales para la laguna y su entorno.
El alcance de la obra supera la simple demolición. El plan contempla retirar más de 2.500 metros de tablestacas metálicas instaladas tanto en tierra como en el agua, eliminar cartelería, escombros, embarcaciones abandonadas y otros elementos artificiales, y extraer una parte sustancial de los rellenos depositados durante las obras del antiguo proyecto. También prevé gestionar suelos contaminados vinculados a materiales procedentes de la Sierra Minera de Cartagena-La Unión, una tarea que exige caracterización, separación y traslado conforme a la normativa aplicable a cada tipo de residuo.
La configuración del frente costero también será modificada. Está previsto el desmantelamiento parcial del espigón sur y la reutilización de parte de la escollera, de modo que la línea de costa recupere una geometría más próxima a la natural. El objetivo declarado es restablecer la dinámica litoral, favorecer la regeneración de arenales y dunas y reducir la presencia de barreras que durante años han condicionado el intercambio entre el espacio terrestre y el marino.
La superficie afectada se aproxima al millón de metros cuadrados, unas 98 hectáreas. En ese ámbito se acometerán labores de restauración dunar, retirada de especies exóticas invasoras y revegetación con flora autóctona. El proyecto incluye asimismo pasos y elementos de protección para ordenar el acceso público sin comprometer las áreas que necesitan consolidarse. Entre las medidas anunciadas figura una experiencia piloto de plantación de Posidonia oceanica, cuyo resultado deberá evaluarse con criterios científicos debido a la sensibilidad de esta especie y a las condiciones específicas necesarias para su recuperación.
Puerto Mayor tiene su origen en una autorización concedida en 1975 para construir una marina con capacidad cercana al millar de embarcaciones y desarrollos urbanísticos asociados. La iniciativa quedó interrumpida y dio paso a una prolongada sucesión de procedimientos administrativos y judiciales. En 2021 culminó la reversión de los terrenos al dominio público marítimo-terrestre, lo que permitió al Estado avanzar hacia una solución basada en la retirada de las estructuras y la restauración ambiental.
La licitación también atravesó dificultades. A comienzos de 2026 quedó suspendida cautelarmente por un recurso relacionado con la gestión prevista de los residuos y los cálculos asociados a su transporte. El Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales desestimó posteriormente la impugnación y levantó la suspensión, tras lo cual el Ministerio pudo adjudicar la obra. Ese recorrido obliga ahora a mantener una trazabilidad especialmente rigurosa de los materiales extraídos y de su tratamiento.
La actuación tiene además una dimensión portuaria y territorial. El abandono de las instalaciones había dejado durante años estructuras sin uso en un espacio costero de elevado valor ambiental y fuerte presión turística. Su retirada elimina el vestigio de una infraestructura náutica fallida, pero también plantea el reto de compatibilizar la recuperación ecológica con el acceso ciudadano, la seguridad durante las obras y la actividad económica de La Manga. El calendario se diseñó para reducir interferencias con la temporada turística, aunque la duración del contrato hace inevitable que distintas fases convivan con los usos habituales de la zona.
El proyecto se suma a otras medidas de seguimiento y restauración del Mar Menor. InfoPuertos ha informado anteriormente de la red de boyas, montes submarinos y sensores instalada para obtener información ambiental continua. La combinación de retirada de infraestructuras, recuperación de hábitats y monitorización permitirá comprobar si la intervención produce mejoras duraderas y si las áreas restauradas mantienen su estabilidad ante temporales, erosión y presión de uso.
El inicio efectivo de los trabajos convierte una decisión administrativa largamente aplazada en una operación de restauración sobre el terreno. La valoración final dependerá de la correcta gestión de los residuos, de la evolución de los hábitats recuperados y del mantenimiento posterior. El MITECO deberá asegurar que el espacio no vuelva a degradarse una vez concluida la obra y que los resultados ambientales sean medibles, públicos y sostenidos en el tiempo.
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