Recientemente, la Zona Franca de Gran Canaria en colaboración con el Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (COMCE), el mayor organismo del sector privado dedicado a la promoción del comercio exterior, la inversión extranjera y el desarrollo tecnológico, que aglutina entre otras la representación de más de dos mil empresas exportadoras, organizamos el webinario «Islas Canarias, Hub Internacional de Negocios». En este evento participaron más de 60 empresas mexicanas interesadas en desarrollar operaciones comerciales en España y el continente africano. La iniciativa pretendía subrayar las ventajas estratégicas de Canarias como punto de entrada al mercado africano, destacando las oportunidades de inversión y los beneficios fiscales y aduaneros que puede aportar la ZFGC.
Las conclusiones del evento llevan a la reflexión, en primer lugar porque hemos podido percibir que, a pesar de que llevamos años escuchando (y repitiendo) el mantra de la tricontinentalidad, aún hay mercados en los que no sonamos en términos de puerta de entrada en ninguna parte. Nos encontramos que los mercados de América Latina identifican claramente a España como puerta de entrada en Europa, sin embargo no identifican Canarias para el mismo cometido. Si lo pensamos bien, esto es lógico mirando desde ese continente, creo que en relación al mercado latino es más óptimo identificarse con la puerta entrada a África.
Jurídicamente, Europa. Geográficamente, África. Emocional y culturalmente, profundamente latinoamericanos. Es una oportunidad para las empresas locales hacer de puente entre las potentes medianas y grandes empresas mexicanas, en este caso, para su aterrizaje en el continente africano. No están cerca, no tienen vínculos comunes, no forman parte de su abc de la exportación, que siempre mira primero a la frontera norte. Nuestra tricontinentalidad no es sólo geográfica o económica, es una cuestión de pertenencia y de afinidad, esta conexión facilita las relaciones comerciales y empresariales. Compartimos el idioma, gran parte de las costumbres, tenemos una historia común de intercambios, y sin ánimo de polemizar, incluso una historia de conquista con muchas similitudes que facilitan la comprensión de las sutilezas en las relaciones y favorece una comunicación fluida y efectiva.
Las empresas de América Latina encuentran en la ZFGC un entorno propicio para la expansión. El REF, que permite la combinación de la potencia de las zonas económicas especiales con las que contamos en el archipiélago (ZEC y ZF), ofrece exenciones y reducciones significativas en impuestos, aranceles y tasas, lo cual disminuye considerablemente los costes operativos, optimiza la gestión de tesorería y por consiguiente mejora la competitividad de las empresas. Además, la infraestructura de primera clase, que incluye puertos, aeropuertos y zonas industriales, facilita el movimiento eficiente de bienes y servicios. ¿Qué podemos añadir? El saber hacer de las empresas locales, la competitividad en materia logística, el dinamismo con los vecinos con los que llevamos años entendiéndonos, no en vano el gobierno autonómico es el único de España que tiene una Dirección General específica para los asuntos económicos con África.
África es un continente pujante, joven y en crecimiento, con una clase media que empieza a existir y a demandar servicios, América Latina cuenta con empresas verdaderamente fuertes que, aunque siguen mirando a Estados Unidos como mercado en el que expandirse, empieza a mirar más allá del Atlántico. Hay que redoblar esfuerzos para hacer ver que existe un espacio que es puerta de entrada estratégica a este vasto mercado, permitiendo a las empresas establecerse en un entorno estable y seguro antes de aventurarse en un mercado nuevo y completamente diferente. Nuestro punto fuerte es ser el socio necesario que reduzca los riesgos de esa aventura.
La realidad de estos esfuerzos debe ser mucho más simple que la grandilocuencia de los conceptos de “tricontinentalidad” o “enclave geoestratégico”, que a fuerza de tanto usarlos, los hemos dejado añejos. Lo que pretendemos es ser la herramienta útil, tejer una red de confianza y de buen hacer, construir los puentes necesarios para que el empresario que esté pensando en entrar en África pueda venir a preguntarnos “¿a quién tenemos en Canarias?”, en ese momento habremos cumplido nuestra misión, el resto es palabrería.
Artículo de Gabriel Corujo Bolaños, Delegado especial de la Zona Franca de Gran Canaria, en La Gaveta Económica






