El Puerto de Tenerife vivió ayer una de esas jornadas que se recordarán, por la llegada del dique flotante Hidramar Ultra 22000, y por la polémica que se generó sin fundamento sobre la falta de remolcadores. Una infraestructura que supone un paso estratégico no solo para el Puerto de Tenerife sino para toda Canarias al abrir las oportunidades de reparación naval a buques Panamax.
La incorporación de este dique no es un simple refuerzo operativo. Supone, en términos estratégicos, la apertura definitiva del puerto a buques de tamaño Panamax, ampliando de forma significativa el tipo de unidades que podrán ser atendidas en las instalaciones tinerfeñas. Esto posiciona al puerto no solo como un nodo logístico relevante, sino como un actor industrial de primer nivel en el Atlántico medio.

4 remolcadores
La maniobra de atraque, ejecutada con precisión y coordinación, ha sido un ejemplo del alto nivel operativo de la comunidad portuaria. En ella han participado cuatro remolcadores, tres prácticos y más de una veintena de amarradores, que han guiado y asegurado la infraestructura hasta su ubicación definitiva en el Dique del Este. Una operación compleja que se ha desarrollado con total normalidad, reflejando la experiencia acumulada en este tipo de maniobras de gran exigencia técnica.
El Hidramar Ultra 22000 permitirá abordar trabajos de mantenimiento, reparación y transformación de buques de mayor porte, ampliando la cartera de servicios del puerto y reforzando su competitividad frente a otros enclaves del entorno. En un contexto global en el que la industria naval busca cada vez más eficiencia, proximidad y especialización, esta infraestructura sitúa a Tenerife en una posición privilegiada para captar nuevos tráficos y proyectos.
Además, su llegada tiene un impacto que va más allá del propio puerto. La posibilidad de atender buques Panamax en Canarias abre nuevas oportunidades para el conjunto del archipiélago, consolidando un ecosistema industrial vinculado al sector marítimo que genera empleo cualificado, actividad económica y valor añadido.





