El Puerto de Tenerife crece un 15% como puerto base de cruceros
El recinto capitalino contabilizó 325.051 cruceristas de embarque o desembarque entre enero y septiembre, 42.244 más que un año antes, mientras el tráfico total de cruceros alcanzó 704.399 pasajeros.
El Puerto de Tenerife consolidó entre enero y septiembre de 2026 su papel como punto de inicio y final de itinerarios de crucero. Según el balance comunicado por la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, el recinto atendió 325.051 pasajeros de puerto base, es decir, viajeros que embarcaron o desembarcaron en la capital tinerfeña. La cifra incorpora 42.244 usuarios más que en el mismo periodo del año anterior y equivale a un incremento próximo al 15%.
El avance del segmento de puerto base resulta especialmente relevante para la economía vinculada al turismo marítimo. A diferencia de una escala de tránsito, el comienzo o la conclusión de un viaje suele generar estancias hoteleras, traslados terrestres, consumo en restauración y comercio, contratación de excursiones y operaciones de aprovisionamiento. También exige coordinación entre la terminal, las navieras, los consignatarios, el aeropuerto, los servicios de transporte y los agentes que gestionan equipajes y cambios de tripulación.
La Autoridad Portuaria sitúa este crecimiento dentro de una temporada 2025-2026 en la que ocho grandes compañías y diez buques mantienen operaciones regulares de base en Tenerife. Entre los operadores citados figuran TUI, AIDA, P&O, MSC y Costa. La presencia de varias marcas y barcos reduce la dependencia de una única programación y da continuidad al trabajo portuario durante los meses de mayor actividad crucerística.
El balance total del tráfico de cruceros también fue positivo. Santa Cruz de Tenerife recibió 704.399 cruceristas en los nueve primeros meses del año, un 5,30% más, distribuidos en 243 escalas, un 2,53% por encima del registro comparable. La diferencia entre el aumento de pasajeros y el de escalas apunta a una mayor ocupación media de los buques o a la llegada de unidades de mayor capacidad, aunque la comunicación oficial no desglosa ese efecto.
La evolución confirma la estrategia comercial que el sistema portuario tinerfeño viene desarrollando para ampliar su condición de base de grandes navieras. La posición atlántica, la conectividad aérea internacional y la posibilidad de enlazar varios puertos canarios permiten a Tenerife participar en itinerarios regionales y en rutas de reposicionamiento entre Europa, África y América. Para las compañías, operar desde la isla requiere servicios estables y capacidad suficiente para atender concentraciones de pasajeros en ventanas horarias reducidas.
El comportamiento de los cruceros se integra en un movimiento de viajeros más amplio. El tráfico de línea regular rozó los 1,5 millones de pasajeros y, sumado al crucerístico, elevó el total del Puerto de Santa Cruz de Tenerife a unos 2,18 millones de personas. Esa cantidad representa el 37% de los 5,89 millones de pasajeros contabilizados por el conjunto de puertos de la provincia, de acuerdo con los datos difundidos por la institución.
Las cifras del puerto
La actividad de los buques tuvo además reflejo en los suministros. El avituallamiento se aproximó a 700.000 toneladas, con una subida del 37,45%, y los suministros de combustible crecieron un 41,5%. Hasta septiembre fueron atendidos 2.732 buques para estas operaciones, 301 más que un año antes. Son servicios que abarcan combustible, agua, víveres, repuestos y otros consumos necesarios para mantener la rotación de las unidades marítimas.
Ese dinamismo convivió con un descenso moderado de la mercancía. El movimiento total se situó en 8,8 millones de toneladas, un 2,38% menos. La mercancía general aportó 5,1 millones de toneladas; los graneles líquidos rondaron los 2,7 millones, y los sólidos sumaron 264.742 toneladas. El perfil del puerto continúa siendo, por tanto, diversificado: atiende pasajeros, abastecimiento insular, cargas comerciales y servicios a buques.
La comparación entre los distintos indicadores muestra que el crecimiento del puerto base no depende del comportamiento puntual de la carga. La captación de operaciones de embarque y desembarque responde a decisiones de programación que las compañías adoptan con antelación y que exigen fiabilidad operativa. Mantenerlas implica gestionar accesos, terminales, seguridad, movilidad urbana y coordinación aeroportuaria, además de ofrecer una experiencia competitiva al pasajero.
La Autoridad Portuaria presenta los datos como una señal de consolidación. El reto inmediato será convertir el aumento de cruceristas de base en un impacto sostenido para la economía local, evitando cuellos de botella en jornadas de alta concentración y manteniendo la calidad de los servicios. La evolución del último trimestre permitirá comprobar si el crecimiento cercano al 15% se mantiene al cierre del ejercicio y cómo se distribuye entre las distintas navieras y buques de la temporada.
Regístrate gratis para pedirle a CAMAL AI un resumen, las claves o lo que quieras sobre esta noticia.



