Interceptado un velero con 2,1 toneladas de cocaína en el Atlántico y desarticula una red de transporte marítimo
La operación ‘Doncella’, desarrollada por la Agencia Tributaria en colaboración con la aduana francesa, ha permitido detener a cinco personas y desmantelar una organización dedicada a proporcionar embarcaciones de recreo para el tráfico internacional de drogas.
El velero, localizado a 400 millas de Galicia por el buque ‘Petrel I’, ha sido trasladado al Puerto de Vigo con 70 fardos de cocaína a bordo.
El Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria ha asestado un nuevo golpe al narcotráfico marítimo internacional con la intervención de un velero que transportaba cerca de 2.100 kilos de cocaína por el océano Atlántico. La actuación, desarrollada en cooperación con las autoridades aduaneras francesas, ha permitido desarticular una organización especializada en facilitar embarcaciones para el transporte de grandes cargamentos de estupefacientes hacia Europa.
La operación, denominada ‘Doncella’, culminó en el mar durante la madrugada del pasado 14 de septiembre, cuando el buque de Operaciones Especiales ‘Petrel I’ localizó una embarcación a vela a aproximadamente 400 millas náuticas de las costas gallegas.
Durante el abordaje, los agentes encontraron numerosos fardos distribuidos por el interior del velero. La inspección permitió contabilizar un total de 70 bultos que contenían una cantidad de cocaína próxima a los 2.100 kilogramos.
Los cuatro tripulantes fueron detenidos y la embarcación quedó bajo control de Vigilancia Aduanera, que procedió a remolcarla hasta el Puerto de Vigo para la descarga de la droga y su puesta a disposición judicial, junto con los arrestados.
La intervención marítima permitió, además, avanzar en la investigación de la estructura logística que había proporcionado el barco para el transporte de la mercancía ilícita.
Agencia Tributaria
La investigación comenzó en Girona en febrero
El origen de la operación se remonta al pasado mes de febrero, cuando la Unidad del Servicio de Vigilancia Aduanera en Girona recibió información de inteligencia sobre un velero de entre 13 y 15 metros de eslora que podría haber participado en una actividad ilícita en la zona fronteriza entre España y Francia.
Las pesquisas permitieron identificar una embarcación de tipo sloop, con pabellón polaco y 14 metros de eslora, que reunía diversos indicadores de riesgo detectados mediante las herramientas tecnológicas de vigilancia marítima utilizadas por los investigadores.
A estos indicios se sumaba que quien aparentemente figuraba como propietario de la embarcación tenía antecedentes por delitos de hurto y robo con violencia.
La investigación apuntaba a una organización especializada en utilizar veleros de recreo para transportar estupefacientes, ofreciendo sus servicios a diferentes grupos criminales de Europa del Este y los Balcanes.
Para esclarecer la titularidad del barco y determinar las personas relacionadas con su actividad, los investigadores solicitaron la colaboración de las autoridades polacas a través del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO).
El seguimiento permitió localizar el velero en el Puerto de Roses, en Girona, durante el mes de junio, donde quedó sometido a distintas actuaciones de vigilancia.
Una salida de Roses sin activar el AIS
El 11 de julio, los agentes detectaron que la embarcación abandonaba Roses sin activar su Sistema de Identificación Automática (AIS).
Esta circunstancia constituyó un elemento relevante para los investigadores, que continuaron el seguimiento del barco mediante la cooperación internacional y los sistemas electrónicos de vigilancia marítima.
La información aportada por la National Crime Agency (NCA) del Reino Unido y la Drug Enforcement Administration (DEA) de Estados Unidos, canalizada a través del Centro de Análisis y Operaciones Marítimas en materia de Narcotráfico (MAOC-N), contribuyó a reconstruir los movimientos de la embarcación.
Tras varios días de rastreo, el ‘Petrel I’ consiguió localizar electrónicamente el velero durante la madrugada del 14 de septiembre, cuando navegaba en aguas del Atlántico a unas 400 millas de Galicia.
El abordaje confirmó las sospechas de los investigadores al descubrir el cargamento de cocaína.
Los cuatro tripulantes detenidos son de nacionalidades argentina, uruguaya, colombiana y albanesa.
Según la Agencia Tributaria, el ciudadano albanés desempeñaría la función de representante de la organización criminal receptora de la droga, encargado de verificar que la operación se desarrollaba conforme a lo acordado.
Esta figura, conocida en el ámbito del narcotráfico como «notario», permite a las organizaciones destinatarias supervisar el transporte de los cargamentos y comprobar el cumplimiento de las condiciones pactadas.
Desmantelada la estructura que proporcionaba los barcos
Mientras el ‘Petrel I’ navegaba hacia Vigo remolcando el velero intervenido, los investigadores completaban en tierra otra fase de la operación.
En Girona fue detenido un ciudadano chileno, considerado el responsable de captar embarcaciones que reunieran las características necesarias para realizar este tipo de transportes.
La investigación también ha identificado a un segundo individuo, de nacionalidad española y establecido en Barcelona, cuya detención estaba pendiente en el momento de difundirse la operación.
Según las pesquisas, este segundo integrante se encargaba de custodiar las embarcaciones, proporcionar seguridad y detectar posibles aproximaciones de las autoridades.
La organización investigada no se limitaría, por tanto, a ejecutar un transporte concreto, sino que habría desarrollado una estructura dedicada a proporcionar medios marítimos a otras redes criminales.
Este modelo permite a las organizaciones dedicadas al narcotráfico recurrir a terceros especializados en la obtención, preparación y custodia de embarcaciones, separando estas funciones de otras actividades relacionadas con la adquisición y distribución de la droga.
La Agencia Tributaria vincula la red investigada con organizaciones criminales de Europa del Este y los Balcanes, aunque no ha precisado el número de operaciones en las que habría participado anteriormente.
La cooperación internacional, determinante
La operación ‘Doncella’ ha contado con una estrecha colaboración entre el Servicio de Vigilancia Aduanera español y la Dirección Nacional de Inteligencia e Investigaciones Aduaneras de Francia (DNRED).
También han participado en el intercambio de información el CITCO y el MAOC-N, con aportaciones de organismos internacionales especializados en la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico.
La colaboración entre estas instituciones ha permitido conectar las investigaciones desarrolladas en puertos del Mediterráneo con el seguimiento de la embarcación en aguas atlánticas.
La actuación pone de manifiesto la dimensión transnacional de estas operaciones, en las que pueden intervenir embarcaciones con pabellones extranjeros, tripulaciones de diferentes nacionalidades y organizaciones criminales asentadas en distintos países.
La Ruta Atlántica de la cocaína, bajo vigilancia
La Agencia Tributaria enmarca esta intervención en las operaciones desarrolladas contra el narcotráfico en la denominada Ruta Atlántica de la cocaína.
Este corredor marítimo es utilizado por organizaciones criminales que recurren a veleros procedentes de Sudamérica y a operaciones de transbordo en alta mar para transportar estupefacientes destinados al mercado europeo.
El empleo de embarcaciones de recreo permite utilizar medios aparentemente vinculados a la navegación deportiva o turística para realizar travesías oceánicas y transportar cargamentos de droga.
La operación ‘Doncella’ ilustra la importancia de combinar el seguimiento de embarcaciones en los puertos, el análisis de sus movimientos y la cooperación internacional para identificar este tipo de actividades.
Los cinco detenidos están acusados de presuntos delitos de pertenencia a organización criminal, contrabando y contra la salud pública.
Las actuaciones serán instruidas por la Audiencia Nacional y la investigación continúa abierta, sin que se descarten nuevas detenciones.
Con la intervención del velero y su cargamento, el Puerto de Vigo se convierte en el punto de llegada de una operación que comenzó meses antes en el Mediterráneo y que ha permitido actuar tanto contra el transporte marítimo de cocaína como contra la estructura encargada de proporcionar las embarcaciones utilizadas por las organizaciones criminales.
Regístrate gratis para pedirle a CAMAL AI un resumen, las claves o lo que quieras sobre esta noticia.



