El Puerto de Las Palmas homenajea a Juan Socas y al colectivo de amarradores
El recinto portuario dedica una calle a Juan Socas Betancor y descubre un monumento al colectivo de amarradores, coincidiendo con la asamblea nacional de la AEEA.
El Puerto de Las Palmas ha rendido homenaje al colectivo de amarradores de buques con el descubrimiento de un monumento y ha incorporado el nombre de Juan Socas Betancor a una de las calles de su recinto. Ambos reconocimientos se han desarrollado coincidiendo con la celebración en la capital grancanaria de la asamblea nacional de la Asociación Española de Empresas de Amarre (AEEA), que reunió a representantes de las empresas prestadoras de este servicio en España.
La pieza escultórica ha quedado instalada de forma permanente en una rotonda del recinto portuario. El monumento hace visible la aportación de unos profesionales cuyo trabajo resulta esencial para la seguridad de las maniobras marítimas y que mantienen su actividad a pie de muelle, con disponibilidad para atender las necesidades de los buques. El reconocimiento alcanza así al conjunto de un oficio estrechamente ligado a la vida diaria del puerto.
Una calle para Juan Socas Betancor
En paralelo al homenaje colectivo, la denominación de la calle recuerda al fundador de las empresas de servicios portuarios SEPCAN y SAPCAN, fallecido en noviembre de 2024. La iniciativa rinde tributo a una trayectoria empresarial nacida en el amarre y a una familia que ha mantenido su vinculación con el ámbito marítimo grancanario a lo largo de tres generaciones.
Socas Betancor comenzó a trabajar en las tareas de amarraje a los 13 años, junto a su abuelo, José Socas Villalba, uno de los primeros amarradores del puerto. Con el paso del tiempo, aquella experiencia en los muelles dio lugar a una labor de organización y modernización del servicio. Su trayectoria contribuyó a consolidar una estructura empresarial capaz de acompañar la evolución de la actividad portuaria en las islas.

La figura del empresario ya fue recordada por InfoPuertos con motivo de su fallecimiento en noviembre de 2024. La incorporación de su nombre al callejero portuario traslada ahora ese reconocimiento a un espacio permanente del recinto y lo vincula al lugar donde desarrolló su vida profesional.
Regulación, condiciones laborales y prevención
La asamblea nacional de la AEEA sirvió, además, para abordar cuestiones que afectan al funcionamiento de las empresas de amarre y desamarre. Entre los asuntos de las sesiones de trabajo figuró la actualización de los pliegos de prescripciones particulares que regulan la prestación de este servicio portuario en los puertos de interés general. Estos documentos forman parte del marco en el que las empresas organizan su actividad.
La agenda incluyó también el análisis de la situación laboral del colectivo y la negociación de convenios. Las medidas de prevención de riesgos a pie de muelle ocuparon otro de los ámbitos de trabajo. Se trata de una cuestión directamente relacionada con unas tareas en las que la seguridad de los profesionales y la coordinación durante las maniobras resultan determinantes.
Los representantes empresariales examinaron asimismo el impacto de la revisión de la Ley de Puertos del Estado y de la Marina Mercante en la operativa y las concesiones del sector. La reunión permitió poner en común estas cuestiones regulatorias junto con los asuntos laborales y preventivos, en una convocatoria que coincidió con el reconocimiento público a la profesión.
La jornada vinculó así la memoria de Juan Socas Betancor con el presente del colectivo de amarradores. La calle y el monumento incorporan al paisaje del Puerto de Las Palmas dos referencias al trabajo que se desarrolla junto a los buques, mientras el encuentro nacional situó sobre la mesa las condiciones en las que ese servicio debe seguir prestándose.
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