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jueves, 3 de septiembre de 2026 · 01:36 · España ·
Sindicalismo

Revuelta en el Puerto de Las Palmas

El TPC consigue la unión unánime del sector portuario de Las Palmas frente a sus acusaciones.

Puerto - TCP

No es fácil poner de acuerdo al Puerto de Las Palmas.

Empresarios, patronales, sindicatos, estibadores, operadores y Autoridad Portuaria llevan décadas demostrando una notable capacidad para discrepar casi sobre cualquier cosa. Si alguien propone blanco, siempre aparecerá quien defienda negro, otro que prefiera gris y alguno que pida primero un informe jurídico.

Pues bien, el Sindicato de Trabajadores de Puertos de Canarias (TPC) parece haber conseguido el milagro. Los ha unido. El problema es que los ha unido contra las afirmaciones e insinuaciones expresadas en un comunicado hecho público hoy que, por cierto, un medio de comunicación, publicó, y no tardó mucho en retirar después de sufrir las quejas de un sector muy cabreado.

TPC ha decidido entrar con fuerza en el escenario portuario acusando a Boluda, Astican, los estibadores y Fedeport de formar un supuesto “cártel”; hablando de un “clan de la avaricia”; señalando a Beatriz Calzada por “boicotear” La Luz Autoport Terminal; y asegurando que se pretende llevar “a la quiebra a una terminal de un empresario canario para proteger a uno de Valencia”.

Para llevar unas semanas de existencia, no está mal como presentación. Normalmente, un sindicato empieza afiliando trabajadores, concurriendo a elecciones, consiguiendo delegados y, después, reivindicando su representatividad. TPC ha preferido alterar el orden de los factores. “Hemos llegado”, proclama. Y vaya si han llegado. Derrapando y sin frenos, saliéndose de la carretera.

El ‘pequeño’ problema es que, mientras TPC anuncia el final del supuesto “monopolio” sindical del puerto, Coordinadora concentra hoy alrededor del 90% de la representación sindical en el ámbito portuario de Las Palmas, según los datos manejados por el sector. Su posición mayoritaria, además, no es precisamente una invención reciente: el Tribunal Superior de Justicia de Canarias respaldó este mismo año el criterio utilizado para reconocer la representación sindical en el Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, mientras Coordinadora sostiene que alcanza el 100% de la representación de la estiba en la zona canaria.

Es decir, una cosa es decir “hemos llegado”, y otra bastante diferente es que alguien haya abierto la puerta. Porque, según distintas fuentes portuarias consultadas por Infopuertos, TPC lleva unas semanas tocando puertas en terminales, operadores, empresas y hasta organizaciones del entorno empresarial tratando de conseguir implantación en Las Palmas. Por ahora, esos contactos no se habrían traducido en afiliaciones conocidas, delegados sindicales ni representación electoral acreditada en el Puerto de Las Palmas.

Quizá por eso resulte especialmente curioso que un sindicato sin representación conocida en el recinto haya comenzado su trayectoria anunciando el final de la representación de quienes sí llevan décadas sometiéndose a elecciones.

Son nuevas formas de sindicalismo. Primero se anuncia la victoria. Después ya se buscan los votos.

También llama poderosamente la atención que TPC haya elegido a La Luz Autoport Terminal, propiedad de Domingo Alonso Group, como bandera de su primera gran batalla pública, porque fuentes próximas a la propia terminal han negado en círculos portuarios que exista un acercamiento o vinculación de La Luz Autoport con este nuevo sindicato.

Dicho de otra manera: TPC parece haber salido a defender con enorme entusiasmo a una empresa que, por lo que conoce Infopuertos, tampoco tiene especial interés en aparecer abrazada al defensor. Cosas del amor no correspondido. Eso no significa que Domingo Alonso no mantenga una negociación constante sobre el modelo operativo de La Luz Autoport. La mantiene. Ni que la empresa no tenga derecho a reclamar la exención o el régimen operativo que considere legalmente procedente. Por supuesto que lo tiene.

Pero Domingo Alonso Group es suficientemente grande, solvente y experimentado como para defender sus propios intereses ante la Autoridad Portuaria, Competencia o los tribunales sin necesidad de convertir el asunto en una versión de telenovela portuaria. Confrontando Canarias con Valencia.

TPC nos explica en su comunicado que se quiere perjudicar “a un empresario canario” para beneficiar “a uno de Valencia”. Curioso, yo pensaba que las empresas competían mediante inversiones, productividad, precios, servicio o eficiencia. Habrá que añadir ahora el certificado de nacimiento.

Más llamativa todavía es la afirmación de que en Astican apenas pueden afiliar porque tiene pocos trabajadores canarios y aquello sería “cosa de sindicatos de migrantes”. Sin comentarios.

También resulta temerario la facilidad con la que se atribuye a Beatriz Calzada la capacidad de resolver el conflicto. Según el comunicado, prácticamente bastaría con que la presidenta quisiera conceder la exención solicitada por La Luz Autoport. Lástima que las autoridades portuarias funcionen con expedientes, informes técnicos, leyes, autorizaciones y procedimientos administrativos.

El episodio tiene además una última ironía. TPC apareció oficialmente en agosto, prácticamente de la mano temporal de Atlantican, la nueva organización empresarial (Sociedad Limitada Unipersonal) creada para disputar espacio a Fedeport. Ya contamos entonces en Infopuertos que aquello de luchar contra los lobbies creando alrededor estructuras alternativas tenía su gracia.

Ahora, pocas semanas después, el sindicato nacido para combatir las estructuras tradicionales señala cárteles, patronales, estibadores, empresarios y Administración mientras busca hacerse un hueco en un puerto donde, de momento, no consta que haya conseguido representación sindical alguna.

Si no fuera porque detrás se esconde una turba con malas artes parecería una broma de mal gusto, pero ese intento de erosionar todo para ganar la cuota de mercado que no se consigue compitiendo e intentar monopolizar un puerto da mucho que pensar.

Antes fue el intento de asalto a la estiba, el remolque, los amarradores, cuestionar las normas y reglamentos portuarios (para saltar por encima de ellos), ahora la autorepresentación sindical y empresarial. Yo les recomiendo que no dejen atrás a los prácticos, que pillarle el punto a atracar un barco tampoco debe de ser tan complicado, y un barquito aquí, una plataforma allí, encarrilar un buque en el dique flotante o atracar en Granadilla, casi se hace con un tutorial de youtube.

Y para el futuro, yo trabajaría por el sillón presidencial para que puedan hacer un puerto a su medida, aunque sea para competir en la liga Federación.

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