Hay cifras que tienen un magnetismo especial. Un poder hipnótico. Un embrujo informativo que convierte en mantra todo lo que tocan. La de esta semana es 209 millones. Así, redonda, respetable, con ese aroma a informe filtrado o Excel que alguien miró demasiado rápido antes de reenviarlo por WhatsApp.
La cifra apareció el 30 de junio de 2025 en Infopuertos.com, este medio medio especializado en el sector marítimo-portuario que, con su habitual estilo, desveló en primicia que Baleària ha puesto sobre la mesa una oferta por valor de 209 millones de euros para adquirir una parte sustancial del Grupo Armas Trasmediterránea. Un dato relevante, sin duda, teniendo en cuenta el estado financiero de la naviera y el poco romanticismo que le queda a la venta de ferris.
Pero lo verdaderamente digno de estudio no es la cifra. Es el fenómeno paranormal que ocurre justo después: la información vuela. Se multiplica. Se reproduce como gremlins bajo la lluvia. Y, lo más importante, se republica. En medios grandes, pequeños, medianos y aspirantes. Todos coinciden en un detalle: 209 millones. Ni 208, ni 210. Exactamente la misma cantidad. Casi como si… ¿la hubieran leído en el mismo sitio?
Y aquí es donde empieza la magia de ua parte del periodismo de hoy: el Ctrl+C / Ctrl+V ilustrado. Porque esa cifra, la que soltó primero Infopuertos, reaparece en titulares, entradillas y subtítulos de otros medios con una precisión quirúrgica… pero sin que prácticamente nadie —oh, casualidad— mencione la fuente original.
No es que esperáramos flores. Tampoco un jamón. Pero un «según publicó Infopuertos…» habría sido suficiente para no romper del todo el código deontológico. O al menos para fingir que sigue existiendo. Porque, si algo caracteriza al periodismo sectorial, es que cuando acierta, nadie lo nombra. Pero si se equivoca, ahí están todos con la lupa y el dedo índice.
Mientras tanto, los 209 millones ya son patrimonio colectivo. Una especie de cifra universal del ferry, como los 3.000 euros del alquiler en Madrid o los 35 millones por Mbappé. ¿Que alguien pregunta de dónde salió? Silencio. ¿Que alguien repregunta? “Lo hemos podido saber”, dicen algunos. “Fuentes cercanas”, insinúan otros. Traducción: lo leímos en Infopuertos pero no vamos a decirlo porque… ya tú sabes.
Así que sí, nos gusta ver los 209 millones volando de medio en medio. Nos hace sentir como aquel primo que contaba un chiste en una cena y luego lo oía, palabra por palabra, en la boda del cuñado de un amigo. Sin atribución, claro. Pero con el mismo remate.
Y mientras Balearia negocia y Armas estudia y valora, ahí está la cifra. Firme, impasible, ajena a las normas básicas del periodismo. Tan solo una pregunta queda en el aire: ¿qué habría pasado si en lugar de 209 hubiéramos puesto 158?
Quizá nunca lo sabremos. Aunque, visto lo visto, podríamos probarlo la semana que viene.





