Baleària y MSC avanzan con dos terminales de pasajeros en el Puerto de Valencia
Los proyectos de Baleària y MSC reordenan el futuro tráfico de pasajeros y carga rodada en la dársena del Turia, con solicitudes de concesión por 35 años y superficies que superan en conjunto los 169.000 metros cuadrados.
El Puerto de Valencia afronta una nueva configuración de sus instalaciones para pasajeros y carga rodada con el avance paralelo de los proyectos promovidos por Baleària y el grupo MSC. Las dos iniciativas se concentran en el entorno de la dársena del Turia y suman más de 169.000 metros cuadrados de superficie solicitada, aunque corresponden a expedientes independientes y deberán superar sus respectivos trámites administrativos antes de convertirse en concesiones plenamente operativas.
Baleària ha solicitado a la Autoridad Portuaria de Valencia una superficie de 80.704 metros cuadrados para construir y explotar una terminal de pasajeros y mercancías de uso particular. El expediente fija un plazo inicial de 35 años y ha pasado por el procedimiento de competencia de proyectos. Según el anuncio oficial publicado en el Boletín Oficial del Estado, durante el mes habilitado no se presentó ninguna propuesta alternativa con el mismo objeto.
Una inversión prevista en dos fases
El proyecto de la naviera valenciana contempla una inversión global estimada en 81,3 millones de euros. La primera fase, valorada en 43,7 millones, concentra la urbanización del ámbito concesional, el edificio de pasajeros y los principales elementos de embarque. Dentro de esa cifra se incluyen 14,5 millones para urbanización, 10,8 millones para el edificio y 4,95 millones para pasarelas y fingers. También se prevén alrededor de 950.000 euros para el puesto fronterizo, además de marquesinas e instalaciones fotovoltaicas.
Una segunda fase, con un presupuesto aproximado de 34 millones, ampliaría las capacidades energéticas y operativas. La documentación divulgada prevé sistemas de acumulación de energía, nuevas marquesinas, una instalación para el suministro de gas natural licuado y equipamiento destinado a facilitar el embarque de mercancías. El diseño combina, por tanto, el movimiento de viajeros con la operativa ro-ro asociada a los servicios regulares de Baleària.
La terminal dispondría de tres atraques simultáneos y se ha dimensionado tomando como referencia los buques Rosalind Franklin, Rusadir y Nápoles, con un máximo conjunto de 5.160 pasajeros. El edificio podría atender a 2.000 personas en operación simultánea. A ello se añadirían un aparcamiento de 300 plazas y una explanada de preembarque para 400 vehículos, elementos relevantes en una terminal donde confluirán flujos de viajeros, automóviles y carga rodada.
MSC activa su propio expediente
En paralelo, Valencia Terminal Pasajeros, sociedad vinculada al entorno empresarial de MSC y GNV, ha solicitado una concesión de 89.064,13 metros cuadrados. Su propuesta se sitúa entre el muelle de Poniente y el muelle Perfecto Palacio, en el Espigón del Turia, e incluye embarque y desembarque de pasajeros, vehículos y carga rodada. El plazo solicitado también es de 35 años.
La petición de MSC abre ahora un trámite de competencia de proyectos, de modo que durante el periodo previsto legalmente otras empresas pueden presentar alternativas con el mismo objeto. Ese procedimiento no equivale todavía a la adjudicación de la concesión, pero fija la superficie, el uso propuesto y el marco temporal sobre el que la Autoridad Portuaria deberá tomar una decisión.
La coexistencia de ambas instalaciones había sido uno de los puntos más complejos del proceso. La evolución de los expedientes indica que se ha redefinido la ubicación y la operativa para evitar que la actividad prevista por MSC interfiera con las maniobras y servicios de Baleària. La solución permite que los dos promotores continúen la tramitación, aunque cada proyecto conserva su autonomía administrativa, técnica y financiera.
Reordenación del frente de pasajeros
El desarrollo de estas terminales se vincula a las obras públicas necesarias para adaptar el Espigón del Turia. InfoPuertos ya informó de la autorización estatal para licitar por más de 46 millones la adecuación de esta zona para tráficos de cruceros. La coordinación entre infraestructura pública y concesiones privadas será determinante para ordenar accesos, servicios fronterizos, atraques y circulación interna.
La Autoridad Portuaria de Valencia mantiene publicada la documentación del expediente de Baleària, mientras que el BOE recoge los hitos concesionales. Los siguientes pasos deberán concretar condiciones técnicas, ambientales y económicas, así como el calendario real de ejecución.
Si ambos proyectos completan la tramitación, Valencia dispondrá de dos polos privados para pasajeros y carga rodada en un espacio portuario sometido a una profunda transformación. La capacidad final no dependerá solo de los edificios y atraques, sino también de la conectividad terrestre, la gestión de picos de demanda, la interoperabilidad de los controles y la integración con el resto de operaciones comerciales del puerto.
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