Calzada advierte de que un día de parálisis portuaria pondría en riesgo el abastecimiento de Gran Canaria
La presidenta de la Autoridad Portuaria de Las Palmas subraya la dependencia marítima de la isla y reclama preservar la salida de alimentos, medicamentos y piensos ante cualquier interrupción operativa.
La presidenta de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, Beatriz Calzada, ha situado la continuidad de las operaciones portuarias en el centro de la seguridad económica y social de Gran Canaria. En una entrevista concedida a Telde Actualidad Radio, la responsable portuaria advirtió de que una sola jornada de paralización podría trasladarse con rapidez al suministro de bienes esenciales, dada la elevada dependencia de Canarias del transporte marítimo.
La advertencia no se plantea como una previsión de cierre, sino como una explicación de la vulnerabilidad estructural de una economía insular que recibe por mar la mayor parte de los alimentos, medicamentos, combustibles, materias primas y piensos que consume. Calzada defendió que cualquier conflicto laboral o incidencia operativa debe gestionarse protegiendo el derecho de los trabajadores y, al mismo tiempo, asegurando la circulación de mercancías especialmente sensibles.
El puerto como infraestructura de abastecimiento
La responsable de la Autoridad Portuaria explicó que el transporte aéreo cubre solo una fracción reducida del aprovisionamiento insular. Por ello, los retrasos en la descarga de graneles, contenedores o productos energéticos pueden generar efectos en cadena sobre supermercados, farmacias, explotaciones ganaderas y actividades industriales. Como referencia, recordó dificultades registradas anteriormente en Tenerife con la descarga de cereales y alimentos para animales, que provocaron inquietud entre los operadores del sector primario.
Su diagnóstico coincide con la función que desempeña el sistema formado por los puertos de Las Palmas, Arrecife, Puerto del Rosario, Arinaga y Salinetas. El último balance de tráficos ya recogido por InfoPuertos situó el movimiento conjunto en 27,8 millones de toneladas durante los nueve primeros meses de 2026. Ese volumen coloca a la Autoridad Portuaria entre las de mayor actividad del sistema estatal y refleja tanto el consumo interno como los servicios que presta a rutas internacionales.
Salinetas y la seguridad energética
En ese contexto, Calzada destacó la evolución del puerto de Salinetas, que alcanzó 557.063 toneladas entre enero y septiembre, un 23,97% más que en el mismo periodo anterior. La presidenta relacionó este avance, sobre todo, con el aumento de las reservas de combustible ante la incertidumbre geopolítica y la volatilidad de los mercados energéticos. Salinetas constituye una pieza esencial para la entrada de productos petrolíferos en Gran Canaria y, por tanto, para la continuidad de la movilidad y de numerosas actividades económicas.
La ubicación del recinto limita las posibilidades de ampliación física. Calzada sostuvo que la alternativa más realista pasa por mejorar la eficiencia y aprovechar mejor la capacidad ya disponible. Esa orientación obliga a coordinar inversiones, mantenimiento, planificación de reservas y operativas, de modo que la instalación pueda responder tanto a picos de demanda como a interrupciones en los mercados internacionales.
La entrevista, publicada por Telde Actualidad, también abordó la diversidad del Puerto de Las Palmas. La reparación naval, el suministro de combustible a buques, el tráfico de contenedores, los cruceros y los servicios logísticos reducen la dependencia de una sola actividad y amplían la capacidad para atraer inversión y empleo especializado.
Competencia y costes regulatorios
Calzada señaló que el desarrollo portuario de Dajla debe observarse, aunque no lo considera una amenaza inmediata. Su principal preocupación se concentra en las diferencias regulatorias entre los puertos europeos y los competidores del entorno africano. La condición ultraperiférica de Canarias, afirmó, exige que las decisiones comunitarias tengan en cuenta los costes adicionales de operar desde las islas y eviten deteriorar su competitividad.
La presidenta vinculó esta cuestión con la transición energética. Las Palmas ocupa una posición destacada en el abastecimiento de buques y puede convertir el cambio hacia combustibles de menores emisiones en una oportunidad industrial. Para ello serán necesarias infraestructuras, reglas previsibles, formación y una industria auxiliar capaz de adaptar sus servicios.
El mensaje de fondo es que el puerto no funciona únicamente como espacio de intercambio comercial. Es una infraestructura crítica para la vida cotidiana y para el funcionamiento de la economía canaria. La resiliencia de la cadena de suministro depende de la continuidad operativa, de reservas suficientes y de mecanismos que permitan priorizar mercancías esenciales cuando surjan incidencias. Esa combinación de eficiencia, prevención y coordinación será determinante para reducir el impacto de futuras crisis.
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